Libro de Números
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Este libro se llama «Los Números» porque empieza dando las cifras
de un censo del pueblo hebreo.
comienza con el censo del pueblo. Relata los sucesos acaecidos
en 39 años desde que los Israelitas salieron del Sinaí hasta casi
llegar a las puertas de la Tierra Prometida. El tiempo de estancia
en el desierto pervivió en la memoria de Israel como una época
dorada de relación con Dios. Sobre la base de estos recuerdos,
el libro de los Números, recogiendo las tradiciones del desierto,
viene a dar un sentido an la peregrinación del pueblo de dios
a través de su historia. En ella se dan los factores que aparecen
en el libro: la esperanza de una situación mejor, la instauración
del reino de Dios, las pruebas e infidelidad del pueblo, el culto
a Dios, y sobre todo la misericordia divina que constantemente
llama a la conversión.
Capítulo 1
Censo de Israel en Sinaí
1:1 Habló Jehová a Moisés en el desierto
de Sinaí, en el tabernáculo de reunión, en
el día primero del mes segundo, en el segundo año
de su salida de la tierra de Egipto, diciendo:
1:2 Tomad el censo
de toda la congregación de los hijos de Israel por sus
familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres,
todos los varones por sus cabezas.
1:3 De veinte años arriba, todos los que pueden salir a
la guerra en Israel, los contaréis tú y Aarón
por sus ejércitos.
1:4 Y estará con vosotros un varón de cada tribu,
cada uno jefe de la casa de sus padres.
1:5 Estos son los nombres de los varones que estarán con
vosotros: De la tribu de Rubén, Elisur hijo de Sedeur.
1:6 De Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
1:7 De Judá, Naasón hijo de Aminadab.
1:8 De Isacar, Natanael hijo de Zuar.
1:9 De Zabulón, Eliab hijo de Helón.
1:10 De los hijos de José: de Efraín, Elisama hijo
de Amiud; de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
1:11 De Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
1:12 De Dan, Ahiezer hijo de Amisadai.
1:13 De Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
1:14 De Gad, Eliasaf hijo de Deuel.
1:15 De Neftalí, Ahira hijo de Enán.
1:16 Estos eran los nombrados de entre la congregación,
príncipes de las tribus de sus padres, capitanes de los
millares de Israel.
1:17 Tomaron, pues, Moisés y Aarón a estos varones
que fueron designados por sus nombres,
1:18 y reunieron a toda la congregación en el día
primero del mes segundo, y fueron agrupados por familias, según
las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres por
cabeza, de veinte años arriba.
1:19 Como Jehová lo había mandado a Moisés,
los contó en el desierto de Sinaí.
1:20 De los hijos de Rubén, primogénito de Israel,
por su descendencia, por sus familias, según las casas
de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres por cabeza,
todos los varones de veinte años arriba, todos los que
podían salir a la guerra;
1:21 los contados de la tribu de Rubén fueron cuarenta
y seis mil quinientos.
1:22 De los hijos de Simeón, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, fueron contados
conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, todos los varones
de veinte años arriba, todos los que podían salir
a la guerra;
1:23 los contados de la tribu de Simeón fueron cincuenta
y nueve mil trescientos.
1:24 De los hijos de Gad, por su descendencia, por sus familias,
según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían
salir a la guerra;
1:25 los contados de la tribu de Gad fueron cuarenta y cinco mil
seiscientos cincuenta.
1:26 De los hijos de Judá, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra;
1:27 los contados de la tribu de Judá fueron setenta y
cuatro mil seiscientos.
1:28 De los hijos de Isacar, por su descendencia, por sus familias,
según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían
salir a la guerra;
1:29 los contados de la tribu de Isacar fueron cincuenta y cuatro
mil cuatrocientos.
1:30 De los hijos de Zabulón, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, conforme a
la cuenta de sus nombres, de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:31 los contados de la tribu de Zabulón fueron cincuenta
y siete mil cuatrocientos.
1:32 De los hijos de José; de los hijos de Efraín,
por su descendencia, por sus familias, según las casas
de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte
años arriba, todos los que podían salir a la guerra;
1:33 los contados de la tribu de Efraín fueron cuarenta
mil quinientos.
1:34 Y de los hijos de Manasés, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, conforme a
la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:35 los contados de la tribu de Manasés fueron treinta
y dos mil doscientos.
1:36 De los hijos de Benjamín, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, conforme a
la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:37 los contados de la tribu de Benjamín fueron treinta
y cinco mil cuatrocientos.
1:38 De los hijos de Dan, por su descendencia, por sus familias,
según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían
salir a la guerra;
1:39 los contados de la tribu de Dan fueron sesenta y dos mil
setecientos.
1:40 De los hijos de Aser, por su descendencia, por sus familias,
según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían
salir a la guerra;
1:41 los contados de la tribu de Aser fueron cuarenta y un mil
quinientos.
1:42 De los hijos de Neftalí, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, conforme a
la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:43 los contados de la tribu de Neftalí fueron cincuenta
y tres mil cuatrocientos.
1:44 Estos fueron los contados, los cuales contaron Moisés
y Aarón, con los príncipes de Israel, doce varones,
uno por cada casa de sus padres.
1:45 Y todos los contados de los hijos de Israel por las casas
de sus padres, de veinte años arriba, todos los que podían
salir a la guerra en Israel,
1:46 fueron todos los contados seiscientos tres mil quinientos
cincuenta.
Nombramiento de los levitas
1:47 Pero los levitas, según la tribu de sus padres, no
fueron contados entre ellos;
1:48 porque habló Jehová a Moisés, diciendo:
1:49 Solamente no contarás la tribu de Leví, ni
tomarás la cuenta de ellos entre los hijos de Israel,
1:50 sino que pondrás a los levitas en el tabernáculo
del testimonio, y sobre todos sus utensilios, y sobre todas las
cosas que le pertenecen; ellos llevarán el tabernáculo
y todos sus enseres, y ellos servirán en él, y acamparán
alrededor del tabernáculo.
1:51 Y cuando el tabernáculo haya de trasladarse, los levitas
lo desarmarán, y cuando el tabernáculo haya de detenerse,
los levitas lo armarán; y el extraño que se acercare
morirá.
1:52 Los hijos de Israel acamparán cada uno en su campamento,
y cada uno junto a su bandera, por sus ejércitos;
1:53 pero los levitas acamparán alrededor del tabernáculo
del testimonio, para que no haya ira sobre la congregación
de los hijos de Israel; y los levitas tendrán la guarda
del tabernáculo del testimonio.
1:54 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas
que mandó Jehová a Moisés; así lo
hicieron.
Capítulo 2
Campamentos y jefes de las tribus
2:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón,
diciendo:
2:2 Los hijos de Israel acamparán cada uno junto a su bandera,
bajo las enseñas de las casas de sus padres; alrededor del
tabernáculo de reunión acamparán.
2:3 Estos acamparán al oriente, al este: la bandera del campamento
de Judá, por sus ejércitos; y el jefe de los hijos
de Judá, Naasón hijo de Aminadab.
2:4 Su cuerpo de ejército, con sus contados, setenta y cuatro
mil seiscientos.
2:5 Junto a él acamparán los de la tribu de Isacar;
y el jefe de los hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar.
2:6 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y
cuatro mil cuatrocientos.
2:7 Y la tribu de Zabulón; y el jefe de los hijos de Zabulón,
Eliab hijo de Helón.
2:8 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y
siete mil cuatrocientos.
2:9 Todos los contados en el campamento de Judá, ciento ochenta
y seis mil cuatrocientos, por sus ejércitos, marcharán
delante.
2:10 La bandera del campamento de Rubén estará al
sur, por sus ejércitos; y el jefe de los hijos de Rubén,
Elisur hijo de Sedeur.
2:11 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y
seis mil quinientos.
2:12 Acamparán junto a él los de la tribu de Simeón;
y el jefe de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
2:13 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y
nueve mil trescientos.
2:14 Y la tribu de Gad; y el jefe de los hijos de Gad, Eliasaf hijo
de Reuel.
2:15 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y
cinco mil seiscientos cincuenta.
2:16 Todos los contados en el campamento de Rubén, ciento
cincuenta y un mil cuatrocientos cincuenta, por sus ejércitos,
marcharán los segundos.
2:17 Luego irá el tabernáculo de reunión, con
el campamento de los levitas, en medio de los campamentos en el
orden en que acampan; así marchará cada uno junto
a su bandera.
2:18 La bandera del campamento de Efraín por sus ejércitos,
al occidente; y el jefe de los hijos de Efraín, Elisama hijo
de Amiud.
2:19 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta mil
quinientos.
2:20 Junto a él estará la tribu de Manasés;
y el jefe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
2:21 Su cuerpo de ejército, con sus contados, treinta y dos
mil doscientos.
2:22 Y la tribu de Benjamín; y el jefe de los hijos de Benjamín,
Abidán hijo de Gedeoni.
2:23 Y su cuerpo de ejército, con sus contados, treinta y
cinco mil cuatrocientos.
2:24 Todos los contados en el campamento de Efraín, ciento
ocho mil cien, por sus ejércitos, irán los terceros.
2:25 La bandera del campamento de Dan estará al norte, por
sus ejércitos; y el jefe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo
de Amisadai.
2:26 Su cuerpo de ejército, con sus contados, sesenta y dos
mil setecientos.
2:27 Junto a él acamparán los de la tribu de Aser;
y el jefe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
2:28 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y
un mil quinientos.
2:29 Y la tribu de Neftalí; y el jefe de los hijos de Neftalí,
Ahira hijo de Enán.
2:30 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y
tres mil cuatrocientos.
2:31 Todos los contados en el campamento de Dan, ciento cincuenta
y siete mil seiscientos, irán los últimos tras sus
banderas.
2:32 Estos son los contados de los hijos de Israel, según
las casas de sus padres; todos los contados por campamentos, por
sus ejércitos, seiscientos tres mil quinientos cincuenta.
2:33 Mas los levitas no fueron contados entre los hijos de Israel,
como Jehová lo mandó a Moisés.
2:34 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que
Jehová mandó a Moisés; así acamparon
por sus banderas, y así marcharon cada uno por sus familias,
según las casas de sus padres.
Capítulo 3
Censo y deberes de los levitas
3:1 Estos son los descendientes de Aarón y de Moisés,
en el día en que Jehová habló a Moisés
en el monte de Sinaí.
3:2 Y estos son los nombres de los hijos de Aarón:
Nadab el primogénito, Abiú, Eleazar e Itamar.
3:3 Estos son los nombres de los hijos de Aarón, sacerdotes
ungidos, a los cuales consagró para ejercer el sacerdocio.
3:4 Pero Nadab y Abiú murieron delante de Jehová cuando
ofrecieron fuego extraño delante de Jehová 
en el desierto de Sinaí; y no tuvieron hijos; y Eleazar e
Itamar ejercieron el sacerdocio delante de Aarón su padre.
3:5 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
3:6 Haz que se acerque la tribu de Leví, y hazla estar delante
del sacerdote Aarón, para que le sirvan,
3:7 y desempeñen el encargo de él, y el encargo de
toda la congregación delante del tabernáculo de reunión
para servir en el ministerio del tabernáculo;
3:8 y guarden todos los utensilios del tabernáculo de reunión,
y todo lo encargado a ellos por los hijos de Israel, y ministren
en el servicio del tabernáculo.
3:9 Y darás los levitas a Aarón y a sus hijos; le
son enteramente dados de entre los hijos de Israel.
3:10 Y constituirás a Aarón y a sus hijos para que
ejerzan su sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá.
3:11 Habló además Jehová a Moisés, diciendo:
3:12 He aquí, yo he tomado a los levitas de entre los hijos
de Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros
nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues, míos
los levitas.
3:13 Porque mío es todo primogénito; desde el día
en que yo hice morir a todos los primogénitos en la tierra
de Egipto, santifiqué para mí a todos los primogénitos
en Israel, así de hombres como de animales;
míos serán. Yo Jehová.
3:14 Y Jehová habló a Moisés en el desierto
de Sinaí, diciendo:
3:15 Cuenta los hijos de Leví según las casas de sus
padres, por sus familias; contarás todos los varones de un
mes arriba.
3:16 Y Moisés los contó conforme a la palabra de Jehová,
como le fue mandado.
3:17 Los hijos de Leví fueron estos por sus nombres: Gersón,
Coat y Merari.
3:18 Y los nombres de los hijos de Gersón por sus familias
son estos: Libni y Simei.
3:19 Los hijos de Coat por sus familias son: Amram, Izhar, Hebrón
y Uziel.
3:20 Y los hijos de Merari por sus familias: Mahli y Musi. Estas
son las familias de Leví, según las casas de sus padres.
3:21 De Gersón era la familia de Libni y la de Simei; estas
son las familias de Gersón.
3:22 Los contados de ellos conforme a la cuenta de todos los varones
de un mes arriba, los contados de ellos fueron siete mil quinientos.
3:23 Las familias de Gersón acamparán a espaldas del
tabernáculo, al occidente;
3:24 y el jefe del linaje de los gersonitas, Eliasaf hijo de Lael.
3:25 A cargo de los hijos de Gersón, en el tabernáculo
de reunión, estarán el tabernáculo, la tienda
y su cubierta, la cortina de la puerta del tabernáculo de
reunión,
3:26 las cortinas del atrio, y la cortina de la puerta del atrio,
que está junto al tabernáculo y junto al altar alrededor;
asimismo sus cuerdas para todo su servicio.
3:27 De Coat eran la familia de los amramitas, la familia de los
izharitas, la familia de los hebronitas y la familia de los uzielitas;
estas son las familias coatitas.
3:28 El número de todos los varones de un mes arriba era
ocho mil seiscientos, que tenían la guarda del santuario.
3:29 Las familias de los hijos de Coat acamparán al lado
del tabernáculo, al sur;
3:30 y el jefe del linaje de las familias de Coat, Elizafán
hijo de Uziel.
3:31 A cargo de ellos estarán el arca, la mesa, el candelero,
los altares, los utensilios del santuario con que ministran, y el
velo con todo su servicio.
3:32 Y el principal de los jefes de los levitas será Eleazar
hijo del sacerdote Aarón, jefe de los que tienen la guarda
del santuario.
3:33 De Merari era la familia de los mahlitas y la familia de los
musitas; estas son las familias de Merari.
3:34 Los contados de ellos conforme al número de todos los
varones de un mes arriba fueron seis mil doscientos.
3:35 Y el jefe de la casa del linaje de Merari, Zuriel hijo de Abihail;
acamparán al lado del tabernáculo, al norte.
3:36 A cargo de los hijos de Merari estará la custodia de
las tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas, sus
basas y todos sus enseres, con todo su servicio;
3:37 y las columnas alrededor del atrio, sus basas, sus estacas
y sus cuerdas.
3:38 Los que acamparán delante del tabernáculo al
oriente, delante del tabernáculo de reunión al este,
serán Moisés y Aarón y sus hijos, teniendo
la guarda del santuario en lugar de los hijos de Israel; y el extraño
que se acercare, morirá.
3:39 Todos los contados de los levitas, que Moisés y Aarón
conforme a la palabra de Jehová contaron por sus familias,
todos los varones de un mes arriba, fueron veintidós mil.
Rescate de los primogénitos
3:40 Y Jehová dijo a Moisés: Cuenta todos los primogénitos
varones de los hijos de Israel de un mes arriba, y cuéntalos
por sus nombres.
3:41 Y tomarás a los levitas para mí en lugar de
todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales
de los levitas en lugar de todos los primogénitos de los
animales de los hijos de Israel. Yo Jehová.
3:42 Contó Moisés, como Jehová le mandó,
todos los primogénitos de los hijos de Israel.
3:43 Y todos los primogénitos varones, conforme al número
de sus nombres, de un mes arriba, fueron veintidós mil
doscientos setenta y tres.
3:44 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
3:45 Toma los levitas en lugar de todos los primogénitos
de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar
de sus animales; y los levitas serán míos. Yo Jehová.
3:46 Y para el rescate de los doscientos setenta y tres de los
primogénitos de los hijos de Israel, que exceden a los
levitas,
3:47 tomarás cinco siclos
por cabeza; conforme al siclo del santuario los tomarás.
El siclo tiene veinte geras.
3:48 Y darás a Aarón y a sus hijos el dinero del
rescate de los que exceden.
3:49 Tomó, pues, Moisés el dinero del rescate de
los que excedían el número de los redimidos por
los levitas,
3:50 y recibió de los primogénitos de los hijos
de Israel, en dinero, mil trescientos sesenta y cinco siclos,
conforme al siclo del santuario.
3:51 Y Moisés dio el dinero de los rescates a Aarón
y a sus hijos, conforme a la palabra de Jehová, según
lo que Jehová había mandado a Moisés.
Capítulo 4
Tareas de los levitas
4:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón,
diciendo:
4:2 Toma la cuenta de los hijos de Coat de entre los hijos de Leví,
por sus familias, según las casas de sus padres,
4:3 de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años,
todos los que entran en compañía para servir en el
tabernáculo de reunión.
4:4 El oficio de los hijos de Coat en el tabernáculo de reunión,
en el lugar santísimo, será este:
4:5 Cuando haya de mudarse el campamento, vendrán Aarón
y sus hijos y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán
con él el arca del testimonio;
4:6 y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones,
y extenderán encima un paño todo de azul, y le pondrán
sus varas.
4:7 Sobre la mesa de la proposición extenderán un
paño azul, y pondrán sobre ella las escudillas, las
cucharas, las copas y los tazones para libar; y el pan continuo
estará sobre ella.
4:8 Y extenderán sobre ella un paño carmesí,
y lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones; y le
pondrán sus varas.
4:9 Tomarán un paño azul y cubrirán el candelero
del alumbrado, sus lamparillas, sus despabiladeras, sus platillos,
y todos sus utensilios del aceite con que se sirve;
4:10 y lo pondrán con todos sus utensilios en una cubierta
de pieles de tejones, y lo colocarán sobre unas parihuelas.
4:11 Sobre el altar de oro extenderán un paño azul,
y lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y le
pondrán sus varas.
4:12 Y tomarán todos los utensilios del servicio de que hacen
uso en el santuario, y los pondrán en un paño azul,
y los cubrirán con una cubierta de pieles de tejones, y los
colocarán sobre unas parihuelas.
4:13 Quitarán la ceniza del altar, y extenderán sobre
él un paño de púrpura;
4:14 y pondrán sobre él todos sus instrumentos de
que se sirve: las paletas, los garfios, los braseros y los tazones,
todos los utensilios del altar; y extenderán sobre él
la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán además
las varas;
4:15 Y cuando acaben Aarón y sus hijos de cubrir el santuario
y todos los utensilios del santuario, cuando haya de mudarse el
campamento, vendrán después de ello los hijos de Coat
para llevarlos; pero no tocarán cosa santa, no sea que mueran.
Estas serán las cargas de los hijos de Coat en el tabernáculo
de reunión.
4:16 Pero a cargo de Eleazar hijo del sacerdote Aarón estará
el aceite del alumbrado, el incienso aromático, la ofrenda
continua y el aceite de la unción; el cargo de todo el tabernáculo
y de todo lo que está en él, del santuario y de sus
utensilios.
4:17 Habló también Jehová a Moisés y
a Aarón, diciendo:
4:18 No haréis que perezca la tribu de las familias de Coat
de entre los levitas.
4:19 Para que cuando se acerquen al lugar santísimo vivan,
y no mueran, haréis con ellos esto: Aarón y sus hijos
vendrán y los pondrán a cada uno en su oficio y en
su cargo.
4:20 No entrarán para ver cuando cubran las cosas santas,
porque morirán.
4:21 Además habló Jehová a Moisés, diciendo:
4:22 Toma también el número de los hijos de Gersón
según las casas de sus padres, por sus familias.
4:23 De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años
los contarás; todos los que entran en compañía
para servir en el tabernáculo de reunión.
4:24 Este será el oficio de las familias de Gersón,
para ministrar y para llevar:
4:25 Llevarán las cortinas del tabernáculo, el tabernáculo
de reunión, su cubierta, la cubierta de pieles de tejones
que está encima de él, la cortina de la puerta del
tabernáculo de reunión,
4:26 las cortinas del atrio, la cortina de la puerta del atrio,
que está cerca del tabernáculo y cerca del altar alrededor,
sus cuerdas, y todos los instrumentos de su servicio y todo lo que
será hecho para ellos; así servirán.
4:27 Según la orden de Aarón y de sus hijos será
todo el ministerio de los hijos de Gersón en todos sus cargos,
y en todo su servicio; y les encomendaréis en guarda todos
sus cargos.
4:28 Este es el servicio de las familias de los hijos de Gersón
en el tabernáculo de reunión; y el cargo de ellos
estará bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote
Aarón.
4:29 Contarás los hijos de Merari por sus familias, según
las casas de sus padres.
4:30 Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
cincuenta años los contarás; todos los que entran
en compañía para servir en el tabernáculo de
reunión.
4:31 Este será el deber de su cargo para todo su servicio
en el tabernáculo de reunión: las tablas del tabernáculo,
sus barras, sus columnas y sus basas,
4:32 las columnas del atrio alrededor y sus basas, sus estacas y
sus cuerdas, con todos sus instrumentos y todo su servicio; y consignarás
por sus nombres todos los utensilios que ellos tienen que transportar.
4:33 Este será el servicio de las familias de los hijos de
Merari para todo su ministerio en el tabernáculo de reunión,
bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.
4:34 Moisés, pues, y Aarón, y los jefes de la congregación,
contaron a los hijos de Coat por sus familias y según las
casas de sus padres,
4:35 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
edad de cincuenta años; todos los que entran en compañía
para ministrar en el tabernáculo de reunión.
4:36 Y fueron los contados de ellos por sus familias, dos mil setecientos
cincuenta.
4:37 Estos fueron los contados de las familias de Coat, todos los
que ministran en el tabernáculo de reunión, los cuales
contaron Moisés y Aarón, como lo mandó Jehová
por medio de Moisés.
4:38 Y los contados de los hijos de Gersón por sus familias,
según las casas de sus padres,
4:39 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía
para ministrar en el tabernáculo de reunión;
4:40 los contados de ellos por sus familias, según las casas
de sus padres, fueron dos mil seiscientos treinta.
4:41 Estos son los contados de las familias de los hijos de Gersón,
todos los que ministran en el tabernáculo de reunión,
los cuales contaron Moisés y Aarón por mandato de
Jehová.
4:42 Y los contados de las familias de los hijos de Merari, por
sus familias, según las casas de sus padres,
4:43 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía
para ministrar en el tabernáculo de reunión;
4:44 los contados de ellos, por sus familias, fueron tres mil doscientos.
4:45 Estos fueron los contados de las familias de los hijos de Merari,
los cuales contaron Moisés y Aarón, según lo
mandó Jehová por medio de Moisés.
4:46 Todos los contados de los levitas que Moisés y Aarón
y los jefes de Israel contaron por sus familias, y según
las casas de sus padres,
4:47 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
edad de cincuenta años, todos los que entraban para ministrar
en el servicio y tener cargo de obra en el tabernáculo de
reunión,
4:48 los contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta.
4:49 Como lo mandó Jehová por medio de Moisés
fueron contados, cada uno según su oficio y según
su cargo; los cuales contó él, como le fue mandado.
Capítulo 5
Todo inmundo es echado fuera del campamento
5:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
5:2 Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo
leproso, y a todos los que padecen flujo de semen, y a todo contaminado
con muerto.
5:3 Así a hombres como a mujeres echaréis; fuera del
campamento los echaréis, para que no contaminen el campamento
de aquellos entre los cuales yo habito.
5:4 Y lo hicieron así los hijos de Israel, y los echaron
fuera del campamento; como Jehová dijo a Moisés, así
lo hicieron los hijos de Israel.
Ley sobre la restitución
5:5 Además habló Jehová a Moisés,
diciendo:
5:6 Di a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometiere
alguno de todos los pecados con que los hombres prevarican contra
Jehová y delinquen,
5:7 aquella persona confesará el pecado que cometió,
y compensará enteramente el daño, y añadirá
sobre ello la quinta parte, y lo dará a aquel contra quien
pecó.
5:8 Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea resarcido
el daño, se dará la indemnización del agravio
a Jehová entregándola al sacerdote, además
del carnero de las expiaciones, con el cual hará expiación
por él.
5:9 Toda ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de Israel
presentaren al sacerdote, suya será.
5:10 Y lo santificado de cualquiera será suyo; asimismo
lo que cualquiera diere al sacerdote, suyo será.
Ley sobre los celos
5:11 También Jehová habló a Moisés,
diciendo:
5:12 Habla a los hijos de Israel y diles: Si la mujer de alguno
se descarriare, y le fuere infiel,
5:13 y alguno cohabitare con ella, y su marido no lo hubiese visto
por haberse ella amancillado ocultamente, ni hubiere testigo contra
ella, ni ella hubiere sido sorprendida en el acto;
5:14 si viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere
celos de su mujer, habiéndose ella amancillado; o viniere
sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de su
mujer, no habiéndose ella amancillado;
5:15 entonces el marido traerá su mujer al sacerdote, y
con ella traerá su ofrenda, la décima parte de un
efa
de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá
sobre ella incienso, porque es ofrenda de celos, ofrenda recordativa,
que trae a la memoria el pecado.
5:16 Y el sacerdote hará que ella se acerque y se ponga
delante de Jehová.
5:17 Luego tomará el sacerdote del agua santa en un vaso
de barro; tomará también el sacerdote del polvo
que hubiere en el suelo del tabernáculo, y lo echará
en el agua.
5:18 Y hará el sacerdote estar en pie a la mujer delante
de Jehová, y descubrirá la cabeza de la mujer, y
pondrá sobre sus manos la ofrenda recordativa, que es la
ofrenda de celos; y el sacerdote tendrá en la mano las
aguas amargas que acarrean maldición.
5:19 Y el sacerdote la conjurará y le dirá: Si ninguno
ha dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido a inmundicia,
libre seas de estas aguas amargas que traen maldición;
5:20 mas si te has descarriado de tu marido y te has amancillado,
y ha cohabitado contigo alguno fuera de tu marido
5:21 (el sacerdote conjurará a la mujer con juramento de
maldición, y dirá a la mujer): Jehová te
haga maldición y execración en medio de tu pueblo,
haciendo Jehová que tu muslo caiga y que tu vientre se
hinche;
5:22 y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas,
y hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y la mujer dirá:
Amén, amén.
5:23 El sacerdote escribirá estas maldiciones en un libro,
y las borrará con las aguas amargas;
5:24 y dará a beber a la mujer las aguas amargas que traen
maldición; y las aguas que obran maldición entrarán
en ella para amargar.
5:25 Después el sacerdote tomará de la mano de la
mujer la ofrenda de los celos, y la mecerá delante de Jehová,
y la ofrecerá delante del altar.
5:26 Y tomará el sacerdote un puñado de la ofrenda
en memoria de ella, y lo quemará sobre el altar, y después
dará a beber las aguas a la mujer.
5:27 Le dará, pues, a beber las aguas; y si fuere inmunda
y hubiere sido infiel a su marido, las aguas que obran maldición
entrarán en ella para amargar, y su vientre se hinchará
y caerá su muslo; y la mujer será maldición
en medio de su pueblo.
5:28 Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia,
ella será libre, y será fecunda.
5:29 Esta es la ley de los celos, cuando la mujer cometiere infidelidad
contra su marido, y se amancillare;
5:30 o del marido sobre el cual pasare espíritu de celos,
y tuviere celos de su mujer; la presentará entonces delante
de Jehová, y el sacerdote ejecutará en ella toda
esta ley.
5:31 El hombre será libre de iniquidad, y la mujer llevará
su pecado.
Capítulo 6
El voto de los nazareos
6:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
6:2 Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que
se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a Jehová,
6:3 se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre
de vino, ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor
de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.
6:4 Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la
vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá.
6:5 Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja
sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su
apartamiento a Jehová, será santo; dejará crecer
su cabello.
6:6 Todo el tiempo que se aparte para Jehová, no se acercará
a persona muerta.
6:7 Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni por
su hermana, podrá contaminarse cuando mueran; porque la consagración
de su Dios tiene sobre su cabeza.
6:8 Todo el tiempo de su nazareato, será santo para Jehová.
6:9 Si alguno muriere súbitamente junto a él, su cabeza
consagrada será contaminada; por tanto, el día de
su purificación raerá su cabeza; al séptimo
día la raerá.
6:10 Y el día octavo traerá dos tórtolas o
dos palominos al sacerdote, a la puerta del tabernáculo de
reunión.
6:11 Y el sacerdote ofrecerá el uno en expiación,
y el otro en holocausto; y hará expiación de lo que
pecó a causa del muerto, y santificará su cabeza en
aquel día.
6:12 Y consagrará para Jehová los días de su
nazareato, y traerá un cordero de un año en expiación
por la culpa; y los días primeros serán anulados,
por cuanto fue contaminado su nazareato.
6:13 Esta es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpliere
el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del tabernáculo
de reunión,
6:14 y ofrecerá su ofrenda a Jehová, un cordero de
un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año
sin defecto en expiación, y un carnero sin defecto por ofrenda
de paz.
6:15 Además un canastillo de tortas sin levadura, de flor
de harina amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas
con aceite, y su ofrenda y sus libaciones.
6:16 Y el sacerdote lo ofrecerá delante de Jehová,
y hará su expiación y su holocausto;
6:17 y ofrecerá el carnero en ofrenda de paz a Jehová,
con el canastillo de los panes sin levadura; ofrecerá asimismo
el sacerdote su ofrenda y sus libaciones.
6:18 Entonces el nazareo raerá a la puerta del tabernáculo
de reunión su cabeza consagrada, y tomará los cabellos
de su cabeza consagrada y los pondrá sobre el fuego que está
debajo de la ofrenda de paz.
6:19 Después tomará el sacerdote la espaldilla cocida
del carnero, una torta sin levadura del canastillo, y una hojaldre
sin levadura, y las pondrá sobre las manos del nazareo, después
que fuere raída su cabeza consagrada;
6:20 y el sacerdote mecerá aquello como ofrenda mecida delante
de Jehová, lo cual será cosa santa del sacerdote,
además del pecho mecido y de la espaldilla separada; después
el nazareo podrá beber vino.
6:21 Esta es la ley del nazareo que hiciere voto de su ofrenda a
Jehová por su nazareato, además de lo que sus recursos
le permitieren; según el voto que hiciere, así hará,
conforme a la ley de su nazareato.
La bendición sacerdotal
6:22 Jehová habló a Moisés, diciendo:
6:23 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis
a los hijos de Israel, diciéndoles:
6:24 Jehová te bendiga, y te guarde;
6:25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y
tenga de ti misericordia;
6:26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.
6:27 Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo
los bendeciré.
Capítulo 7
Ofrendas para la dedicación del altar
7:1 Aconteció que cuando Moisés hubo acabado de levantar
el tabernáculo, y lo hubo ungido y santificado, con todos
sus utensilios, y asimismo ungido y santificado el altar y todos
sus utensilios,
7:2 entonces los príncipes de Israel, los jefes de las casas
de sus padres, los cuales eran los príncipes de las tribus,
que estaban sobre los contados, ofrecieron;
7:3 y trajeron sus ofrendas delante de Jehová, seis carros
cubiertos y doce bueyes; por cada dos príncipes un carro,
y cada uno un buey, y los ofrecieron delante del tabernáculo.
7:4 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
7:5 Tómalos de ellos, y serán para el servicio del
tabernáculo de reunión; y los darás a los levitas,
a cada uno conforme a su ministerio.
7:6 Entonces Moisés recibió los carros y los bueyes,
y los dio a los levitas.
7:7 Dos carros y cuatro bueyes dio a los hijos de Gersón,
conforme a su ministerio,
7:8 y a los hijos de Merari dio cuatro carros y ocho bueyes, conforme
a su ministerio bajo la mano de Itamar hijo del sacerdote Aarón.
7:9 Pero a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban sobre sí
en los hombros el servicio del santuario.
7:10 Y los príncipes trajeron ofrendas para la dedicación
del altar el día en que fue ungido, ofreciendo los príncipes
su ofrenda delante del altar.
7:11 Y Jehová dijo a Moisés: Ofrecerán su ofrenda,
un príncipe un día, y otro príncipe otro día,
para la dedicación del altar.
7:12 Y el que ofreció su ofrenda el primer día fue
Naasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá.
7:13 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de
peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:14 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:15 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:16 un macho cabrío para expiación;
7:17 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Naasón hijo de Aminadab.
7:18 El segundo día ofreció Natanael hijo de Zuar,
príncipe de Isacar.
7:19 Ofreció como su ofrenda un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:20 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:21 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:22 un macho cabrío para expiación;
7:23 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Natanael hijo de Zuar.
7:24 El tercer día, Eliab hijo de Helón, príncipe
de los hijos de Zabulón.
7:25 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:26 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:27 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:28 un macho cabrío para expiación;
7:29 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Eliab hijo de Helón.
7:30 El cuarto día, Elisur hijo de Sedeur, príncipe
de los hijos de Rubén.
7:31 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:32 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:33 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:34 un macho cabrío para expiación;
7:35 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Elisur hijo de Sedeur.
7:36 El quinto día, Selumiel hijo de Zurisadai, príncipe
de los hijos de Simeón.
7:37 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:38 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:39 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:40 un macho cabrío para expiación;
7:41 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Selumiel hijo de Zurisadai.
7:42 El sexto día, Eliasaf hijo de Deuel, príncipe
de los hijos de Gad.
7:43 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:44 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:45 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:46 un macho cabrío para expiación;
7:47 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Eliasaf hijo de Deuel.
7:48 El séptimo día, el príncipe de los hijos
de Efraín, Elisama hijo de Amiud.
7:49 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:50 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:51 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:52 un macho cabrío para expiación;
7:53 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Elisama hijo de Amiud.
7:54 El octavo día, el príncipe de los hijos de Manasés,
Gamaliel hijo de Pedasur.
7:55 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:56 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:57 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:58 un macho cabrío para expiación;
7:59 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Gamaliel hijo de Pedasur.
7:60 El noveno día, el príncipe de los hijos de Benjamín,
Abidán hijo de Gedeoni.
7:61 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:62 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:63 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:64 un macho cabrío para expiación;
7:65 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Abidán hijo de Gedeoni.
7:66 El décimo día, el príncipe de los hijos
de Dan, Ahiezer hijo de Amisadai.
7:67 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:68 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:69 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:70 un macho cabrío para expiación;
7:71 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Ahiezer hijo de Amisadai.
7:72 El undécimo día, el príncipe de los hijos
de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
7:73 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:74 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:75 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:76 un macho cabrío para expiación;
7:77 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Pagiel hijo de Ocrán.
7:78 El duodécimo día, el príncipe de los hijos
de Neftalí, Ahira hijo de Enán.
7:79 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de
peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos
llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:80 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:81 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;
7:82 un macho cabrío para expiación;
7:83 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Ahira hijo de Enán.
7:84 Esta fue la ofrenda que los príncipes de Israel ofrecieron
para la dedicación del altar, el día en que fue ungido:
doce platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharas de oro.
7:85 Cada plato de ciento treinta siclos,
y cada jarro de setenta; toda la plata de la vajilla, dos mil cuatrocientos
siclos, al siclo del santuario.
7:86 Las doce cucharas de oro llenas de incienso, de diez siclos
cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las cucharas,
ciento veinte siclos.
7:87 Todos los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los carneros,
doce los corderos de un año, con su ofrenda, y doce los machos
cabríos para expiación.
7:88 Y todos los bueyes de la ofrenda de paz, veinticuatro novillos,
sesenta los carneros, sesenta los machos cabríos, y sesenta
los corderos de un año. Esta fue la ofrenda para la dedicación
del altar, después que fue ungido.
7:89 Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de
reunión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba
de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio,
de entre los dos querubines; y hablaba con él.
Capítulo 8
Aarón enciende las lámparas
8:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
8:2 Habla a Aarón y dile: Cuando enciendas las lámparas,
las siete lámparas alumbrarán hacia adelante del candelero.
8:3 Y Aarón lo hizo así; encendió hacia la
parte anterior del candelero sus lámparas, como Jehová
lo mandó a Moisés.
8:4 Y esta era la hechura del candelero, de oro labrado a martillo;
desde su pie hasta sus flores era labrado a martillo; conforme al
modelo que Jehová mostró a Moisés, así
hizo el candelero. 
Consagración de los levitas
8:5 También Jehová habló a Moisés,
diciendo:
8:6 Toma a los levitas de entre los hijos de Israel, y haz expiación
por ellos.
8:7 Así harás para expiación por ellos: Rocía
sobre ellos el agua de la expiación, y haz pasar la navaja
sobre todo su cuerpo, y lavarán sus vestidos, y serán
purificados.
8:8 Luego tomarán un novillo, con su ofrenda de flor de
harina amasada con aceite; y tomarás otro novillo para
expiación.
8:9 Y harás que los levitas se acerquen delante del tabernáculo
de reunión, y reunirás a toda la congregación
de los hijos de Israel.
8:10 Y cuando hayas acercado a los levitas delante de Jehová,
pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los levitas;
8:11 y ofrecerá Aarón los levitas delante de Jehová
en ofrenda de los hijos de Israel, y servirán en el ministerio
de Jehová.
8:12 Y los levitas pondrán sus manos sobre las cabezas
de los novillos; y ofrecerás el uno por expiación,
y el otro en holocausto a Jehová, para hacer expiación
por los levitas.
8:13 Y presentarás a los levitas delante de Aarón,
y delante de sus hijos, y los ofrecerás en ofrenda a Jehová.
8:14 Así apartarás a los levitas de entre los hijos
de Israel, y serán míos los levitas.
8:15 Después de eso vendrán los levitas a ministrar
en el tabernáculo de reunión; serán purificados,
y los ofrecerás en ofrenda.
8:16 Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas
de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido;
los he tomado para mí en lugar de los primogénitos
de todos los hijos de Israel.
8:17 Porque mío es todo primogénito de entre los
hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde
el día que yo herí a todo primogénito en
la tierra de Egipto, los santifiqué para mí.
8:18 Y he tomado a los levitas en lugar de todos los primogénitos
de los hijos de Israel.
8:19 Y yo he dado en don los levitas a Aarón y a sus hijos
de entre los hijos de Israel, para que ejerzan el ministerio de
los hijos de Israel en el tabernáculo de reunión,
y reconcilien a los hijos de Israel; para que no haya plaga en
los hijos de Israel, al acercarse los hijos de Israel al santuario.
8:20 Y Moisés y Aarón y toda la congregación
de los hijos de Israel hicieron con los levitas conforme a todas
las cosas que mandó Jehová a Moisés acerca
de los levitas; así hicieron con ellos los hijos de Israel.
8:21 Y los levitas se purificaron, y lavaron sus vestidos; y Aarón
los ofreció en ofrenda delante de Jehová, e hizo
Aarón expiación por ellos para purificarlos.
8:22 Así vinieron después los levitas para ejercer
su ministerio en el tabernáculo de reunión delante
de Aarón y delante de sus hijos; de la manera que mandó
Jehová a Moisés acerca de los levitas, así
hicieron con ellos.
8:23 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
8:24 Los levitas de veinticinco años arriba entrarán
a ejercer su ministerio en el servicio del tabernáculo
de reunión.
8:25 Pero desde los cincuenta años cesarán de ejercer
su ministerio, y nunca más lo ejercerán.
8:26 Servirán con sus hermanos en el tabernáculo
de reunión, para hacer la guardia, pero no servirán
en el ministerio. Así harás con los levitas en cuanto
a su ministerio.
Capítulo 9
Celebración de la pascua
9:1 Habló Jehová a Moisés en el desierto de
Sinaí, en el segundo año de su salida de la tierra
de Egipto, en el mes primero, diciendo:
9:2 Los hijos de Israel celebrarán la pascua a su tiempo.
9:3 El decimocuarto día de este mes, entre las dos tardes,
la celebraréis a su tiempo; conforme a todos sus ritos y
conforme a todas sus leyes la celebraréis.
9:4 Y habló Moisés a los hijos de Israel para que
celebrasen la pascua.
9:5 Celebraron la pascua en el mes primero, a los catorce días
del mes, entre las dos tardes, en el desierto de Sinaí; conforme
a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés,
así hicieron los hijos de Israel.
9:6 Pero hubo algunos que estaban inmundos a causa de muerto, y
no pudieron celebrar la pascua aquel día; y vinieron delante
de Moisés y delante de Aarón aquel día,
9:7 y le dijeron aquellos hombres: Nosotros estamos inmundos por
causa de muerto; ¿por qué seremos impedidos de ofrecer
ofrenda a Jehová a su tiempo entre los hijos de Israel?
9:8 Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré
lo que ordena Jehová acerca de vosotros.
9:9 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
9:10 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquiera de vosotros
o de vuestros descendientes, que estuviere inmundo por causa de
muerto o estuviere de viaje lejos, celebrará la pascua a
Jehová.
9:11 En el mes segundo, a los catorce días del mes, entre
las dos tardes, la celebrarán; con panes sin levadura y hierbas
amargas la comerán.
9:12 No dejarán del animal sacrificado para la mañana,
ni quebrarán hueso de él; 
conforme a todos los ritos de la pascua la celebrarán.
9:13 Mas el que estuviere limpio, y no estuviere de viaje, si dejare
de celebrar la pascua, la tal persona será cortada de entre
su pueblo; por cuanto no ofreció a su tiempo la ofrenda de
Jehová, el tal hombre llevará su pecado.
9:14 Y si morare con vosotros extranjero, y celebrare la pascua
a Jehová, conforme al rito de la pascua y conforme a sus
leyes la celebrará; un mismo rito tendréis, tanto
el extranjero como el natural de la tierra.
La nube sobre el tabernáculo
(Ex. 40.34-38)
9:15 El día que el tabernáculo fue erigido, la
nube cubrió el tabernáculo sobre la tienda del testimonio;
y a la tarde había sobre el tabernáculo como una
apariencia de fuego, hasta la mañana.
9:16 Así era continuamente: la nube lo cubría de
día, y de noche la apariencia de fuego.
9:17 Cuando se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos
de Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba,
allí acampaban los hijos de Israel.
9:18 Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían,
y al mandato de Jehová acampaban; todos los días
que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían
acampados.
9:19 Cuando la nube se detenía sobre el tabernáculo
muchos días, entonces los hijos de Israel guardaban la
ordenanza de Jehová, y no partían.
9:20 Y cuando la nube estaba sobre el tabernáculo pocos
días, al mandato de Jehová acampaban, y al mandato
de Jehová partían.
9:21 Y cuando la nube se detenía desde la tarde hasta la
mañana, o cuando a la mañana la nube se levantaba,
ellos partían; o si había estado un día,
y a la noche la nube se levantaba, entonces partían.
9:22 O si dos días, o un mes, o un año, mientras
la nube se detenía sobre el tabernáculo permaneciendo
sobre él, los hijos de Israel seguían acampados,
y no se movían; mas cuando ella se alzaba, ellos partían.
9:23 Al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová
partían, guardando la ordenanza de Jehová como Jehová
lo había dicho por medio de Moisés.
Capítulo 10
Las trompetas de plata
10:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
10:2 Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las harás,
las cuales te servirán para convocar la congregación,
y para hacer mover los campamentos.
10:3 Y cuando las tocaren, toda la congregación se reunirá
ante ti a la puerta del tabernáculo de reunión.
10:4 Mas cuando tocaren sólo una, entonces se congregarán
ante ti los príncipes, los jefes de los millares de Israel.
10:5 Y cuando tocareis alarma, entonces moverán los campamentos
de los que están acampados al oriente.
10:6 Y cuando tocareis alarma la segunda vez, entonces moverán
los campamentos de los que están acampados al sur; alarma
tocarán para sus partidas.
10:7 Pero para reunir la congregación tocaréis, mas
no con sonido de alarma.
10:8 Y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán
las trompetas; y las tendréis por estatuto perpetuo por vuestras
generaciones.
10:9 Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el
enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas;
y seréis recordados por Jehová vuestro Dios, y seréis
salvos de vuestros enemigos.
10:10 Y en el día de vuestra alegría, y en vuestras
solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaréis
las trompetas sobre vuestros holocaustos, y sobre los sacrificios
de paz, y os serán por memoria delante de vuestro Dios. Yo
Jehová vuestro Dios.
Los israelitas salen de Sinaí
10:11 En el año segundo, en el mes segundo, a los veinte
días del mes, la nube se alzó del tabernáculo
del testimonio.
10:12 Y partieron los hijos de Israel del desierto de Sinaí
según el orden de marcha; y se detuvo la nube en el desierto
de Parán.
10:13 Partieron la primera vez al mandato de Jehová por
medio de Moisés.
10:14 La bandera del campamento de los hijos de Judá comenzó
a marchar primero, por sus ejércitos; y Naasón hijo
de Aminadab estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:15 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos
de Isacar, Natanael hijo de Zuar.
10:16 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Zabulón, Eliab hijo de Helón.
10:17 Después que estaba ya desarmado el tabernáculo,
se movieron los hijos de Gersón y los hijos de Merari,
que lo llevaban.
10:18 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento
de Rubén por sus ejércitos; y Elisur hijo de Sedeur
estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:19 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos
de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
10:20 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Gad, Eliasaf hijo de Deuel.
10:21 Luego comenzaron a marchar los coatitas llevando el santuario;
y entretanto que ellos llegaban, los otros acondicionaron el tabernáculo.
10:22 Después comenzó a marchar la bandera del campamento
de los hijos de Efraín por sus ejércitos; y Elisama
hijo de Amiud estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:23 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos
de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
10:24 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
10:25 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento
de los hijos de Dan por sus ejércitos, a retaguardia de
todos los campamentos; y Ahiezer hijo de Amisadai estaba sobre
su cuerpo de ejército.
10:26 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos
de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
10:27 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán.
10:28 Este era el orden de marcha de los hijos de Israel por sus
ejércitos cuando partían.
10:29 Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel
madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual
Jehová ha dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros,
y te haremos bien; porque Jehová ha prometido el bien a
Israel.
10:30 Y él le respondió: Yo no iré, sino
que me marcharé a mi tierra y a mi parentela.
10:31 Y él le dijo: Te ruego que no nos dejes; porque tú
conoces los lugares donde hemos de acampar en el desierto, y nos
serás en lugar de ojos.
10:32 Y si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien que Jehová
nos ha de hacer, nosotros te haremos bien.
10:33 Así partieron del monte de Jehová camino de
tres días; y el arca del pacto de Jehová fue delante
de ellos camino de tres días, buscándoles lugar
de descanso.
10:34 Y la nube de Jehová iba sobre ellos de día,
desde que salieron del campamento.
10:35 Cuando el arca se movía, Moisés decía:
Levántate, oh Jehová, y sean dispersados tus enemigos,
y huyan de tu presencia los que te aborrecen.
10:36 Y cuando ella se detenía, decía: Vuelve, oh
Jehová, a los millares de millares de Israel.
Capítulo 11
Jehová envía codornices
11:1 Aconteció que el pueblo se quejó a oídos
de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió
su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y
consumió uno de los extremos del campamento.
11:2 Entonces el pueblo clamó a Moisés, y Moisés
oró a Jehová, y el fuego se extinguió.
11:3 Y llamó a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová
se encendió en ellos.
11:4 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un
vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar
y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!
11:5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de
balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y
los ajos;
11:6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná
ven nuestros ojos.
11:7 Y era el maná como semilla de culantro, y su color como
color de bedelio.
11:8 El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía
en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera
o hacía de él tortas; su sabor era como sabor de aceite
nuevo.
11:9 Y cuando descendía el rocío sobre el campamento
de noche, el maná descendía sobre él.
11:10 Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus
familias, cada uno a la puerta de su tienda; y la ira de Jehová
se encendió en gran manera; también le pareció
mal a Moisés.
11:11 Y dijo Moisés a Jehová: ¿Por qué
has hecho mal a tu siervo? ¿y por qué no he hallado
gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo
sobre mí?
11:12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré
yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la
que cría al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus
padres?
11:13 ¿De dónde conseguiré yo carne para dar
a todo este pueblo? Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne
que comamos.
11:14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado
en demasía.
11:15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que
me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea
mi mal.
11:16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme
setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que
son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la
puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí
contigo.
11:17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo,
y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré
en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la
llevarás tú solo.
11:18 Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana,
y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos
de Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera a comer
carne! ¡Ciertamente mejor nos iba en Egipto! Jehová,
pues, os dará carne, y comeréis.
11:19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco
días, ni diez días, ni veinte días,
11:20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices,
y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová
que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él,
diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto?
11:21 Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es el
pueblo en medio del cual yo estoy; ¡y tú dices: Les
daré carne, y comerán un mes entero!
11:22 ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que
les basten? ¿o se juntarán para ellos todos los peces
del mar para que tengan abasto?
11:23 Entonces Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso
se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se
cumple mi palabra, o no.
11:24 Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras
de Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos
del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo.
11:25 Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló;
y tomó del espíritu que estaba en él, y lo
puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre
ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron.
11:26 Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados
el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó
el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero
no habían venido al tabernáculo; y profetizaron en
el campamento.
11:27 Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo:
Eldad y Medad profetizan en el campamento.
11:28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante
de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor
mío Moisés, impídelos.
11:29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú
celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová
fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre
ellos.
11:30 Y Moisés volvió al campamento, él y los
ancianos de Israel.
11:31 Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del
mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino
a un lado, y un día de camino al otro, alrededor del campamento,
y casi dos codos
sobre la faz de la tierra.
11:32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día
y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices;
el que menos, recogió diez montones; y las tendieron para
sí a lo largo alrededor del campamento.
11:33 Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes
que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió
en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga
muy grande.
11:34 Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por
cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.
11:35 De Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se
quedó en Hazerot.
Capítulo 12
María y Aarón murmuran contra
Moisés
12:1 María y Aarón hablaron contra Moisés a
causa de la mujer cusita que había tomado; porque él
había tomado mujer cusita.
12:2 Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová?
¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó
Jehová.
12:3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más
que todos los hombres que había sobre la tierra.
12:4 Luego dijo Jehová a Moisés, a Aarón y
a María: Salid vosotros tres al tabernáculo de reunión.
Y salieron ellos tres.
12:5 Entonces Jehová descendió en la columna de la
nube, y se puso a la puerta del tabernáculo, y llamó
a Aarón y a María; y salieron ambos.
12:6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando
haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré
en visión, en sueños hablaré con él.
12:7 No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda
mi casa.
12:8 Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no
por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por
qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo
Moisés?
12:9 Entonces la ira de Jehová se encendió contra
ellos; y se fue.
12:10 Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí
que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón
a María, y he aquí que estaba leprosa.
12:11 Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah! señor
mío, no pongas ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente
hemos actuado, y hemos pecado.
12:12 No quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir
del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne.
12:13 Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo:
Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora.
12:14 Respondió Jehová a Moisés: Pues si su
padre hubiera escupido en su rostro, ¿no se avergonzaría
por siete días? Sea echada fuera del campamento por siete
días,
y después volverá a la congregación.
12:15 Así María fue echada del campamento siete días;
y el pueblo no pasó adelante hasta que se reunió María
con ellos.
12:16 Después el pueblo partió de Hazerot, y acamparon
en el desierto de Parán.
Capítulo 13
Misión de los doce espías
(Dt. 1.19-33)
13:1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
13:2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de
Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu
de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe
entre ellos.
13:3 Y Moisés los envió desde el desierto de Parán,
conforme a la palabra de Jehová; y todos aquellos varones
eran príncipes de los hijos de Israel.
13:4 Estos son sus nombres: De la tribu de Rubén, Samúa
hijo de Zacur.
13:5 De la tribu de Simeón, Safat hijo de Horí.
13:6 De la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone.
13:7 De la tribu de Isacar, Igal hijo de José.
13:8 De la tribu de Efraín, Oseas hijo de Nun.
13:9 De la tribu de Benjamín, Palti hijo de Rafú.
13:10 De la tribu de Zabulón, Gadiel hijo de Sodi.
13:11 De la tribu de José: de la tribu de Manasés,
Gadi hijo de Susi.
13:12 De la tribu de Dan, Amiel hijo de Gemali.
13:13 De la tribu de Aser, Setur hijo de Micael.
13:14 De la tribu de Neftalí, Nahbi hijo de Vapsi.
13:15 De la tribu de Gad, Geuel hijo de Maqui.
13:16 Estos son los nombres de los varones que Moisés envió
a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun le puso Moisés
el nombre de Josué.
13:17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra
de Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev,
y subid al monte,
13:18 y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita,
si es fuerte o débil, si poco o numeroso;
13:19 cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo
son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas;
13:20 y cómo es el terreno, si es fértil o estéril,
si en él hay árboles o no; y esforzaos, y tomad del
fruto del país. Y era el tiempo de las primeras uvas.
13:21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto
de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.
13:22 Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí
estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón
fue edificada siete años antes de Zoán en Egipto.
13:23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron
un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo,
y de las granadas y de los higos.
13:24 Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo
que cortaron de allí los hijos de Israel.
13:25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días.
13:26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón,
y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto
de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos
y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la
tierra.
13:27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a
la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este
es el fruto de ella.
13:28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades
muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a
los hijos de Anac.
13:29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo
habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera
del Jordán.
13:30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés,
y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque
más podremos nosotros que ellos.
13:31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos
subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.
13:32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que
habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos
para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el
pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura.
13:33 También vimos allí gigantes,
hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a
nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos
a ellos.
Capítulo 14
Los israelitas se rebelan contra Jehová
14:1 Entonces toda la congregación gritó, y dio voces;
y el pueblo lloró aquella noche.
14:2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos
los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá
muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá
muriéramos!
14:3 ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra
para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños
sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?
14:4 Y decían el uno al otro: Designemos un capitán,
y volvámonos a Egipto.
14:5 Entonces Moisés y Aarón se postraron sobre sus
rostros delante de toda la multitud de la congregación de
los hijos de Israel.
14:6 Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran
de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos,
14:7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel,
diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra
en gran manera buena.
14:8 Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará
a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche
y miel.
14:9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni
temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos
como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está
Jehová; no los temáis.
14:10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero
la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo
de reunión a todos los hijos de Israel,
14:11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo
me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me
creerán, con todas las señales que he hecho en medio
de ellos?
14:12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré,
y a ti te pondré sobre gente más grande y más
fuerte que ellos.
14:13 Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán
luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo
con tu poder;
14:14 y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales
han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio
de este pueblo, que cara a cara aparecías tú, oh Jehová,
y que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante
de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego;
14:15 y que has hecho morir a este pueblo como a un solo hombre;
y las gentes que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo:
14:16 Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra
de la cual les había jurado, los mató en el desierto.
14:17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del
Señor, como lo hablaste, diciendo:
14:18 Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia,
que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún
modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad
de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.   
14:19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la
grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo
desde Egipto hasta aquí.
Jehová castiga a Israel
(Dt. 1.34-40)
14:20 Entonces Jehová dijo: Yo lo he perdonado conforme
a tu dicho.
14:21 Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda
la tierra,
14:22 todos los que vieron mi gloria y mis señales que
he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez
veces, y no han oído mi voz,
14:23 no verán la tierra de la cual juré a sus padres;
no, ninguno de los que me han irritado la verá.
14:24 Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro
espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le
meteré en la tierra donde entró, y su descendencia
la tendrá en posesión.
14:25 Ahora bien, el amalecita y el cananeo habitan en el valle;
volveos mañana y salid al desierto, camino del Mar Rojo.
14:26 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón,
diciendo:
14:27 ¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud
que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel,
que de mí se quejan?
14:28 Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis
hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.
14:29 En este desierto caerán vuestros cuerpos;
todo el número de los que fueron contados de entre vosotros,
de veinte años arriba, los cuales han murmurado contra
mí.
14:30 Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por
la cual alcé mi mano y juré que os haría
habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué
hijo de Nun.
14:31 Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que
serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán
la tierra que vosotros despreciasteis.
14:32 En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en
este desierto.
14:33 Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto
cuarenta años,
y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros
cuerpos sean consumidos en el desierto.
14:34 Conforme al número de los días, de los cuarenta
días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras
iniquidades cuarenta años, un año por cada día;
y conoceréis mi castigo.
14:35 Yo Jehová he hablado; así haré a toda
esta multitud perversa que se ha juntado contra mí; en
este desierto serán consumidos, y ahí morirán.
Muerte de los diez espías malvados
14:36 Y los varones que Moisés envió a reconocer
la tierra, y que al volver habían hecho murmurar contra
él a toda la congregación, desacreditando aquel
país,
14:37 aquellos varones que habían hablado mal de la tierra,
murieron de plaga delante de Jehová.
14:38 Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron
con vida, de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer
la tierra.
La derrota en Horma
(Dt. 1.41-46)
14:39 Y Moisés dijo estas cosas a todos los hijos de Israel,
y el pueblo se enlutó mucho.
14:40 Y se levantaron por la mañana y subieron a la cumbre
del monte, diciendo: Henos aquí para subir al lugar del
cual ha hablado Jehová; porque hemos pecado.
14:41 Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis
el mandamiento de Jehová? Esto tampoco os saldrá
bien.
14:42 No subáis, porque Jehová no está en
medio de vosotros, no seáis heridos delante de vuestros
enemigos.
14:43 Porque el amalecita y el cananeo están allí
delante de vosotros, y caeréis a espada; pues por cuanto
os habéis negado a seguir a Jehová, por eso no estará
Jehová con vosotros.
14:44 Sin embargo, se obstinaron en subir a la cima del monte;
pero el arca del pacto de Jehová, y Moisés, no se
apartaron de en medio del campamento.
14:45 Y descendieron el amalecita y el cananeo que habitaban en
aquel monte, y los hirieron y los derrotaron, persiguiéndolos
hasta Horma.
Capítulo 15
Leyes sobre las ofrendas
15:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
15:2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis
entrado en la tierra de vuestra habitación que yo os doy,
15:3 y hagáis ofrenda encendida a Jehová, holocausto,
o sacrificio, por especial voto, o de vuestra voluntad, o para ofrecer
en vuestras fiestas solemnes olor grato a Jehová, de vacas
o de ovejas;
15:4 entonces el que presente su ofrenda a Jehová traerá
como ofrenda la décima parte de un efa
de flor de harina, amasada con la cuarta parte de un hin de aceite.
15:5 De vino para la libación ofrecerás la cuarta
parte de un hin, además del holocausto o del sacrificio,
por cada cordero.
15:6 Por cada carnero harás ofrenda de dos décimas
de flor de harina, amasada con la tercera parte de un hin
de aceite;
15:7 y de vino para la libación ofrecerás la tercera
parte de un hin,
en olor grato a Jehová.
15:8 Cuando ofrecieres novillo en holocausto o sacrificio, por especial
voto, o de paz a Jehová,
15:9 ofrecerás con el novillo una ofrenda de tres décimas
de flor de harina, amasada con la mitad de un hin
de aceite;
15:10 y de vino para la libación ofrecerás la mitad
de un hin, en ofrenda encendida de olor grato a Jehová.
15:11 Así se hará con cada buey, o carnero, o cordero
de las ovejas, o cabrito.
15:12 Conforme al número así haréis con cada
uno, según el número de ellos.
15:13 Todo natural hará estas cosas así, para ofrecer
ofrenda encendida de olor grato a Jehová.
15:14 Y cuando habitare con vosotros extranjero, o cualquiera que
estuviere entre vosotros por vuestras generaciones, si hiciere ofrenda
encendida de olor grato a Jehová, como vosotros hiciereis,
así hará él.
15:15 Un mismo estatuto tendréis vosotros de la congregación
y el extranjero que con vosotros mora; será estatuto perpetuo
por vuestras generaciones; como vosotros, así será
el extranjero delante de Jehová.
15:16 Una misma ley y un mismo decreto tendréis, vosotros
y el extranjero que con vosotros mora.
15:17 También habló Jehová a Moisés,
diciendo:
15:18 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis
entrado en la tierra a la cual yo os llevo,
15:19 cuando comencéis a comer del pan de la tierra, ofreceréis
ofrenda a Jehová.
15:20 De lo primero que amaséis, ofreceréis una torta
en ofrenda; como la ofrenda de la era, así la ofreceréis.
15:21 De las primicias de vuestra masa daréis a Jehová
ofrenda por vuestras generaciones.
15:22 Y cuando errareis, y no hiciereis todos estos mandamientos
que Jehová ha dicho a Moisés,
15:23 todas las cosas que Jehová os ha mandado por medio
de Moisés, desde el día que Jehová lo mandó,
y en adelante por vuestras edades,
15:24 si el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de la congregación,
toda la congregación ofrecerá un novillo por holocausto
en olor grato a Jehová, con su ofrenda y su libación
conforme a la ley, y un macho cabrío en expiación.
15:25 Y el sacerdote hará expiación por toda la congregación
de los hijos de Israel; y les será perdonado, porque yerro
es; y ellos traerán sus ofrendas, ofrenda encendida a Jehová,
y sus expiaciones delante de Jehová por sus yerros.
15:26 Y será perdonado a toda la congregación de los
hijos de Israel, y al extranjero que mora entre ellos, por cuanto
es yerro de todo el pueblo.
15:27 Si una persona pecare por yerro, ofrecerá una cabra
de un año para expiación.
15:28 Y el sacerdote hará expiación por la persona
que haya pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante de Jehová,
la reconciliará, y le será perdonado.
15:29 El nacido entre los hijos de Israel, y el extranjero que habitare
entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo
por yerro.
15:30 Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el
natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona
será cortada de en medio de su pueblo.
15:31 Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció
su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su
iniquidad caerá sobre ella.
Lapidación de un violador del día de reposo
15:32 Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a
un hombre que recogía leña en día de reposo.
15:33 Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron
a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación;
15:34 y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado
qué se le había de hacer.
15:35 Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera
aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera
del campamento.
15:36 Entonces lo sacó la congregación fuera del
campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová
mandó a Moisés.
Franjas en los vestidos
15:37 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
15:38 Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas
en los bordes de sus vestidos,
por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un
cordón de azul.
15:39 Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis
os acordéis de todos los mandamientos de Jehová,
para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón
y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.
15:40 Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos,
y seáis santos a vuestro Dios.
15:41 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la
tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová vuestro
Dios.
Capítulo 16
La rebelión de Coré
16:1 Coré hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví,
y Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los
hijos de Rubén, tomaron gente,
16:2 y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta
varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación,
de los del consejo, varones de renombre.
16:3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron:
¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación,
todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová;
¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre
la congregación de Jehová?
16:4 Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre
su rostro;
16:5 y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo:
Mañana mostrará Jehová quién es suyo,
y quién es santo, y hará que se acerque a él;
al que él escogiere, él lo acercará a sí.
16:6 Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito,
16:7 y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante de
Jehová mañana; y el varón a quien Jehová
escogiere, aquel será el santo; esto os baste, hijos de Leví.
16:8 Dijo más Moisés a Coré: Oíd ahora,
hijos de Leví:
16:9 ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de
la congregación de Israel, acercándoos a él
para que ministréis en el servicio del tabernáculo
de Jehová, y estéis delante de la congregación
para ministrarles,
16:10 y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos
de Leví contigo? ¿Procuráis también
el sacerdocio?
16:11 Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que
os juntáis contra Jehová; pues Aarón, ¿qué
es, para que contra él murmuréis?
16:12 Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram,
hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá.
16:13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que
destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que
también te enseñorees de nosotros imperiosamente?
16:14 Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche
y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás
los ojos de estos hombres? No subiremos.
16:15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo
a Jehová: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado
de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal.
16:16 Después dijo Moisés a Coré: Tú
y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová;
tú, y ellos, y Aarón;
16:17 y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos,
y acercaos delante de Jehová cada uno con su incensario,
doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón,
cada uno con su incensario.
16:18 Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos
fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del
tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón.
16:19 Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda
la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión;
entonces la gloria de Jehová apareció a toda la congregación.
16:20 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón,
diciendo:
16:21 Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré
en un momento.
16:22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios
de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre
el que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la
congregación?
16:23 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:24 Habla a la congregación y diles: Apartaos de en derredor
de la tienda de Coré, Datán y Abiram.
16:25 Entonces Moisés se levantó y fue a Datán
y a Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de él.
16:26 Y él habló a la congregación, diciendo:
Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y
no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis
en todos sus pecados.
16:27 Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán
y de Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se pusieron
a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos.
16:28 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová
me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice
de mi propia voluntad.
16:29 Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o
si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres,
Jehová no me envió.
16:30 Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere
su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos
al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron
a Jehová.
16:31 Y aconteció que cuando cesó él de hablar
todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo
de ellos.
16:32 Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos,
a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes.
16:33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos
al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio
de la congregación.
16:34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron
al grito de ellos; porque decían: No nos trague también
la tierra.
16:35 También salió fuego de delante de Jehová,
y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían
el incienso.
16:36 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:37 Di a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, que tome los
incensarios de en medio del incendio, y derrame más allá
el fuego; porque son santificados
16:38 los incensarios de estos que pecaron contra sus almas; y harán
de ellos planchas batidas para cubrir el altar; por cuanto ofrecieron
con ellos delante de Jehová, son santificados, y serán
como señal a los hijos de Israel.
16:39 Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce
con que los quemados habían ofrecido; y los batieron para
cubrir el altar,
16:40 en recuerdo para los hijos de Israel, de que ningún
extraño que no sea de la descendencia de Aarón se
acerque para ofrecer incienso delante de Jehová, para que
no sea como Coré y como su séquito; según se
lo dijo Jehová por medio de Moisés.
16:41 El día siguiente, toda la congregación de los
hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón,
diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová.
16:42 Y aconteció que cuando se juntó la congregación
contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo
de reunión, y he aquí la nube lo había cubierto,
y apareció la gloria de Jehová.
16:43 Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo
de reunión.
16:44 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:45 Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré
en un momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros.
16:46 Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y
pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso,
y ve pronto a la congregación, y haz expiación por
ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová;
la mortandad ha comenzado.
16:47 Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés
dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí
que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él
puso incienso, e hizo expiación por el pueblo,
16:48 y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la
mortandad.
16:49 Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil
setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré.
16:50 Después volvió Aarón a Moisés
a la puerta del tabernáculo de reunión, cuando la
mortandad había cesado.
Capítulo 17
La vara de Aarón florece
17:1 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
17:2 Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada
casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce
varas conforme a las casas de sus padres; y escribirás el
nombre de cada uno sobre su vara.
17:3 Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara
de Leví; porque cada jefe de familia de sus padres tendrá
una vara.
17:4 Y las pondrás en el tabernáculo de reunión
delante del testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros.
17:5 Y florecerá la vara del varón que yo escoja,
y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos
de Israel con que murmuran contra vosotros.
17:6 Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos
los príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe
por las casas de sus padres una vara, en total doce varas; y la
vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.
17:7 Y Moisés puso las varas delante de Jehová en
el tabernáculo del testimonio.
17:8 Y aconteció que el día siguiente vino Moisés
al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara
de Aarón de la casa de Leví había reverdecido,
y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras.
17:9 Entonces sacó Moisés todas las varas de delante
de Jehová a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron,
y tomaron cada uno su vara.
17:10 Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón
delante del testimonio,
para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás
cesar sus quejas de delante de mí, para que no mueran.
17:11 E hizo Moisés como le mandó Jehová, así
lo hizo.
17:12 Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo:
He aquí nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros
somos perdidos.
17:13 Cualquiera que se acercare, el que viniere al tabernáculo
de Jehová, morirá. ¿Acabaremos por perecer
todos?
Capítulo 18
Sostenimiento de sacerdotes y levitas
18:1 Jehová dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y
la casa de tu padre contigo, llevaréis el pecado del santuario;
y tú y tus hijos contigo llevaréis el pecado de vuestro
sacerdocio.
18:2 Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la
tribu de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo,
y te servirán; y tú y tus hijos contigo serviréis
delante del tabernáculo del testimonio.
18:3 Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de
todo el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios
santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros.
18:4 Se juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo
del tabernáculo de reunión en todo el servicio del
tabernáculo; ningún extraño se ha de acercar
a vosotros.
18:5 Y tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado del
altar, para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel.
18:6 Porque he aquí, yo he tomado a vuestros hermanos los
levitas de entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de
Jehová, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo
de reunión.
18:7 Mas tú y tus hijos contigo guardaréis vuestro
sacerdocio en todo lo relacionado con el altar, y del velo adentro,
y ministraréis. Yo os he dado en don el servicio de vuestro
sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá.
18:8 Dijo más Jehová a Aarón: He aquí
yo te he dado también el cuidado de mis ofrendas; todas las
cosas consagradas de los hijos de Israel te he dado por razón
de la unción, y a tus hijos, por estatuto perpetuo.
18:9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas, reservadas
del fuego; toda ofrenda de ellos, todo presente suyo, y toda expiación
por el pecado de ellos, y toda expiación por la culpa de
ellos, que me han de presentar, será cosa muy santa para
ti y para tus hijos.
18:10 En el santuario la comerás; todo varón comerá
de ella; cosa santa será para ti.
18:11 Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de
sus dones, y todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel,
he dado a ti y a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto perpetuo;
todo limpio en tu casa comerá de ellas.
18:12 De aceite, de mosto y de trigo, todo lo más escogido,
las primicias de ello, que presentarán a Jehová, para
ti las he dado.
18:13 Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las
cuales traerán a Jehová, serán tuyas; todo
limpio en tu casa comerá de ellas.
18:14 Todo lo consagrado por voto
en Israel será tuyo.
18:15 Todo lo que abre matriz, de toda carne que ofrecerán
a Jehová, así de hombres como de animales, será
tuyo; pero harás que se redima el primogénito del
hombre; también harás redimir el primogénito
de animal inmundo.
18:16 De un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme
a tu estimación, por el precio de cinco siclos,
conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras.
18:17 Mas el primogénito de vaca, el primogénito de
oveja y el primogénito de cabra, no redimirás; santificados
son; la sangre de ellos rociarás sobre el altar, y quemarás
la grosura de ellos, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.
18:18 Y la carne de ellos será tuya; como el pecho de la
ofrenda mecida y como la espaldilla derecha, será tuya.
18:19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos
de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y para
tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto
de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu descendencia
contigo.
18:20 Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos
no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte.
Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.
18:21 Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos
los diezmos 
en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven
en el ministerio del tabernáculo de reunión.
18:22 Y no se acercarán más los hijos de Israel al
tabernáculo de reunión, para que no lleven pecado
por el cual mueran.
18:23 Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo
de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto
perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad
entre los hijos de Israel.
18:24 Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los
hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda;
por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán
heredad.
18:25 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
18:26 Así hablarás a los levitas, y les dirás:
Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he
dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis
de ellos en ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos.
18:27 Y se os contará vuestra ofrenda como grano de la era,
y como producto del lagar.
18:28 Así ofreceréis también vosotros ofrenda
a Jehová de todos vuestros diezmos que recibáis de
los hijos de Israel; y daréis de ellos la ofrenda de Jehová
al sacerdote Aarón.
18:29 De todos vuestros dones ofreceréis toda ofrenda a Jehová;
de todo lo mejor de ellos ofreceréis la porción que
ha de ser consagrada.
18:30 Y les dirás: Cuando ofreciereis lo mejor de ellos,
será contado a los levitas como producto de la era, y como
producto del lagar.
18:31 Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestras
familias; pues es vuestra remuneración por vuestro ministerio
en el tabernáculo de reunión.
18:32 Y no llevaréis pecado por ello, cuando hubiereis ofrecido
la mejor parte de él; y no contaminaréis las cosas
santas de los hijos de Israel, y no moriréis.
Capítulo 19
La purificación de los inmundos
19:1 Jehová habló a Moisés y a Aarón,
diciendo:
19:2 Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha prescrito,
diciendo: Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca alazana,
perfecta, en la cual no haya falta, sobre la cual no se haya puesto
yugo;
19:3 y la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará
fuera del campamento, y la hará degollar en su presencia.
19:4 Y Eleazar el sacerdote tomará de la sangre con su dedo,
y rociará hacia la parte delantera del tabernáculo
de reunión con la sangre de ella siete veces;
19:5 y hará quemar la vaca ante sus ojos; su cuero y su carne
y su sangre, con su estiércol, hará quemar.
19:6 Luego tomará el sacerdote madera de cedro, e hisopo,
y escarlata, y lo echará en medio del fuego en que arde la
vaca.
19:7 El sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará
también su cuerpo con agua, y después entrará
en el campamento; y será inmundo el sacerdote hasta la noche.
19:8 Asimismo el que la quemó lavará sus vestidos
en agua, también lavará en agua su cuerpo, y será
inmundo hasta la noche.
19:9 Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca y
las pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las guardará
la congregación de los hijos de Israel para el agua de purificación;
es una expiación.
19:10 Y el que recogió las cenizas de la vaca lavará
sus vestidos, y será inmundo hasta la noche; y será
estatuto perpetuo para los hijos de Israel, y para el extranjero
que mora entre ellos.
19:11 El que tocare cadáver de cualquier persona será
inmundo siete días.
19:12 Al tercer día se purificará con aquella agua,
y al séptimo día será limpio; y si al tercer
día no se purificare, no será limpio al séptimo
día.
19:13 Todo aquel que tocare cadáver de cualquier persona,
y no se purificare, el tabernáculo de Jehová contaminó,
y aquella persona será cortada de Israel; por cuanto el agua
de la purificación no fue rociada sobre él, inmundo
será, y su inmundicia será sobre él.
19:14 Esta es la ley para cuando alguno muera en la tienda: cualquiera
que entre en la tienda, y todo el que esté en ella, será
inmundo siete días.
19:15 Y toda vasija abierta, cuya tapa no esté bien ajustada,
será inmunda;
19:16 y cualquiera que tocare algún muerto a espada sobre
la faz del campo, o algún cadáver, o hueso humano,
o sepulcro, siete días será inmundo.
19:17 Y para el inmundo tomarán de la ceniza de la vaca quemada
de la expiación, y echarán sobre ella agua corriente
en un recipiente;
19:18 y un hombre limpio tomará hisopo, y lo mojará
en el agua, y rociará sobre la tienda, sobre todos los muebles,
sobre las personas que allí estuvieren, y sobre aquel que
hubiere tocado el hueso, o el asesinado, o el muerto, o el sepulcro.
19:19 Y el limpio rociará sobre el inmundo al tercero y al
séptimo día; y cuando lo haya purificado al día
séptimo, él lavará luego sus vestidos, y a
sí mismo se lavará con agua, y será limpio
a la noche.
19:20 Y el que fuere inmundo, y no se purificare, la tal persona
será cortada de entre la congregación, por cuanto
contaminó el tabernáculo de Jehová; no fue
rociada sobre él el agua de la purificación; es inmundo.
19:21 Les será estatuto perpetuo; también el que rociare
el agua de la purificación lavará sus vestidos; y
el que tocare el agua de la purificación será inmundo
hasta la noche.
19:22 Y todo lo que el inmundo tocare, será inmundo; y la
persona que lo tocare será inmunda hasta la noche.
Capítulo 20
Agua de la roca
20:1 Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación,
al desierto de Zin, en el mes primero, y acampó el pueblo
en Cades; y allí murió María, y allí
fue sepultada.
20:2 Y porque no había agua para la congregación,
se juntaron contra Moisés y Aarón.
20:3 Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá
hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante
de Jehová!
20:4 ¿Por qué hiciste venir la congregación
de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros
y nuestras bestias?
20:5 ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para
traernos a este mal lugar? No es lugar de sementera, de higueras,
de viñas ni de granadas; ni aun de agua para beber.
20:6 Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación
a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron
sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció
sobre ellos.
20:7 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
20:8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú
y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de
ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de
la peña, y darás de beber a la congregación
y a sus bestias.
20:9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová,
como él le mandó.
20:10 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación
delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora,
rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?
20:11 Entonces alzó Moisés su mano y golpeó
la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y
bebió la congregación, y sus bestias.
20:12 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por
cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante
de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación
en la tierra que les he dado.
20:13 Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron
los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó
en ellos.
Edom rehúsa dar paso a Israel
20:14 Envió Moisés embajadores al rey de Edom desde
Cades, diciendo: Así dice Israel tu hermano: Tú
has sabido todo el trabajo que nos ha venido;
20:15 cómo nuestros padres descendieron a Egipto, y estuvimos
en Egipto largo tiempo, y los egipcios nos maltrataron, y a nuestros
padres;
20:16 y clamamos a Jehová, el cual oyó nuestra voz,
y envió un ángel, y nos sacó de Egipto; y
he aquí estamos en Cades, ciudad cercana a tus fronteras.
20:17 Te rogamos que pasemos por tu tierra. No pasaremos por labranza,
ni por viña, ni beberemos agua de pozos; por el camino
real iremos, sin apartarnos a diestra ni a siniestra, hasta que
hayamos pasado tu territorio.
20:18 Edom le respondió: No pasarás por mi país;
de otra manera, saldré contra ti armado.
20:19 Y los hijos de Israel dijeron: Por el camino principal iremos;
y si bebiéremos tus aguas yo y mis ganados, daré
el precio de ellas; déjame solamente pasar a pie, nada
más.
20:20 Pero él respondió: No pasarás. Y salió
Edom contra él con mucho pueblo, y mano fuerte.
20:21 No quiso, pues, Edom dejar pasar a Israel por su territorio,
y se desvió Israel de él.
Aarón muere en el Monte Hor
20:22 Y partiendo de Cades los hijos de Israel, toda aquella
congregación, vinieron al monte de Hor.
20:23 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón
en el monte de Hor, en la frontera de la tierra de Edom, diciendo:
20:24 Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará
en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis
rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla.
20:25 Toma a Aarón y a Eleazar su hijo, y hazlos subir
al monte de Hor,
20:26 y desnuda a Aarón de sus vestiduras, y viste con
ellas a Eleazar su hijo; porque Aarón será reunido
a su pueblo, y allí morirá.
20:27 Y Moisés hizo como Jehová le mandó;
y subieron al monte de Hor a la vista de toda la congregación.
20:28 Y Moisés desnudó a Aarón de sus vestiduras,
y se las vistió a Eleazar su hijo; y Aarón murió
allí en la cumbre del monte,
y Moisés y Eleazar descendieron del monte.
20:29 Y viendo toda la congregación que Aarón había
muerto, le hicieron duelo por treinta días todas la familias
de Israel.
Capítulo 21
El rey de Arad ataca a Israel
21:1 Cuando el cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Neguev,
oyó que venía Israel
por el camino de Atarim, peleó contra Israel, y tomó
de él prisioneros.
21:2 Entonces Israel hizo voto a Jehová, y dijo: Si en efecto
entregares este pueblo en mi mano, yo destruiré sus ciudades.
21:3 Y Jehová escuchó la voz de Israel, y entregó
al cananeo, y los destruyó a ellos y a sus ciudades; y llamó
el nombre de aquel lugar Horma.
La serpiente de bronce
21:4 Después partieron del monte de Hor, camino del Mar
Rojo, para rodear la tierra de Edom;
y se desanimó el pueblo por el camino.
21:5 Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés:
¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos
en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene
fastidio de este pan tan liviano.
21:6 Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes,
que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.
21:7 Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado
por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová
que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró
por el pueblo.
21:8 Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente
ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido
y mirare a ella, vivirá.
21:9 Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre
una asta;
y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la
serpiente de bronce, y vivía.
Los israelitas rodean la tierra de Moab
21:10 Después partieron los hijos de Israel y acamparon
en Obot.
21:11 Y partiendo de Obot, acamparon en Ije-abarim, en el desierto
que está enfrente de Moab, al nacimiento del sol.
21:12 Partieron de allí, y acamparon en el valle de Zered.
21:13 De allí partieron, y acamparon al otro lado de Arnón,
que está en el desierto, y que sale del territorio del
amorreo; porque Arnón es límite de Moab, entre Moab
y el amorreo.
21:14 Por tanto se dice en el libro de las batallas de Jehová:
Lo que hizo en el Mar Rojo,
Y en los arroyos de Arnón;
21:15 Y a la corriente de los arroyos
Que va a parar en Ar,
Y descansa en el límite de Moab.
21:16 De allí vinieron a Beer: este es el pozo del cual
Jehová dijo a Moisés: Reúne al pueblo, y
les daré agua.
21:17 Entonces, cantó Israel este cántico:
Sube, oh pozo; a él cantad;
21:18 Pozo, el cual cavaron los señores.
Lo cavaron los príncipes del pueblo,
Y el legislador, con sus báculos.
Del desierto vinieron a Matana,
21:19 y de Matana a Nahaliel, y de Nahaliel a Bamot;
21:20 y de Bamot al valle que está en los campos de Moab,
y a la cumbre de Pisga, que mira hacia el desierto.
Israel derrota a Sehón
(Dt. 2.26-37)
21:21 Entonces envió Israel embajadores a Sehón
rey de los amorreos, diciendo:
21:22 Pasaré por tu tierra; no nos iremos por los sembrados,
ni por las viñas; no beberemos las aguas de los pozos;
por el camino real iremos, hasta que pasemos tu territorio.
21:23 Mas Sehón no dejó pasar a Israel por su territorio,
sino que juntó Sehón todo su pueblo y salió
contra Israel en el desierto, y vino a Jahaza y peleó contra
Israel.
21:24 Y lo hirió Israel a filo de espada, y tomó
su tierra desde Arnón hasta Jaboc, hasta los hijos de Amón;
porque la frontera de los hijos de Amón era fuerte.
21:25 Y tomó Israel todas estas ciudades, y habitó
Israel en todas las ciudades del amorreo, en Hesbón y en
todas sus aldeas.
21:26 Porque Hesbón era la ciudad de Sehón rey de
los amorreos, el cual había tenido guerra antes con el
rey de Moab, y tomado de su poder toda su tierra hasta Arnón.
21:27 Por tanto dicen los proverbistas:
Venid a Hesbón,
Edifíquese y repárese la ciudad de Sehón.
21:28 Porque fuego salió de Hesbón,
Y llama de la ciudad de Sehón,
Y consumió a Ar de Moab,
A los señores de las alturas de Arnón.
21:29 ¡Ay de ti, Moab!
Pereciste, pueblo de Quemos.
Fueron puestos sus hijos en huida,
Y sus hijas en cautividad,
Por Sehón rey de los amorreos.
21:30 Mas devastamos el reino de ellos;
Pereció Hesbón hasta Dibón,
Y destruimos hasta Nofa y Medeba.
Israel derrota a Og de Basán
(Dt. 3.1-11)
21:31 Así habitó Israel en la tierra del amorreo.
21:32 También envió Moisés a reconocer a
Jazer; y tomaron sus aldeas, y echaron al amorreo que estaba allí.
21:33 Y volvieron, y subieron camino de Basán; y salió
contra ellos Og rey de Basán, él y todo su pueblo,
para pelear en Edrei.
21:34 Entonces Jehová dijo a Moisés: No le tengas
miedo, porque en tu mano lo he entregado, a él y a todo
su pueblo, y a su tierra; y harás de él como hiciste
de Sehón rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón.
21:35 E hirieron a él y a sus hijos, y a toda su gente,
sin que le quedara uno, y se apoderaron de su tierra.
Capítulo 22
Balac manda llamar a Balaam
22:1 Partieron los hijos de Israel, y acamparon en los campos de
Moab junto al Jordán, frente a Jericó.
22:2 Y vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había hecho
al amorreo.
22:3 Y Moab tuvo gran temor a causa del pueblo, porque era mucho;
y se angustió Moab a causa de los hijos de Israel.
22:4 Y dijo Moab a los ancianos de Madián: Ahora lamerá
esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama
del campo. Y Balac hijo de Zipor era entonces rey de Moab.
22:5 Por tanto, envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en
Petor, que está junto al río en la tierra de los hijos
de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido
de Egipto, y he aquí cubre la faz de la tierra, y habita
delante de mí.
22:6 Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque
es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo
de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será
bendito, y el que tú maldigas será maldito.
22:7 Fueron los ancianos de Moab y los ancianos de Madián
con las dádivas de adivinación en su mano, y llegaron
a Balaam y le dijeron las palabras de Balac.
22:8 El les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os daré
respuesta según Jehová me hablare. Así los
príncipes de Moab se quedaron con Balaam.
22:9 Y vino Dios a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones
son estos que están contigo?
22:10 Y Balaam respondió a Dios: Balac hijo de Zipor, rey
de Moab, ha enviado a decirme:
22:11 He aquí, este pueblo que ha salido de Egipto cubre
la faz de la tierra; ven pues, ahora, y maldícemelo; quizá
podré pelear contra él y echarlo.
22:12 Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas
al pueblo, porque bendito es.
22:13 Así Balaam se levantó por la mañana y
dijo a los príncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra,
porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.
22:14 Y los príncipes de Moab se levantaron, y vinieron a
Balac y dijeron: Balaam no quiso venir con nosotros.
22:15 Volvió Balac a enviar otra vez más príncipes,
y más honorables que los otros;
22:16 los cuales vinieron a Balaam, y le dijeron: Así dice
Balac, hijo de Zipor: Te ruego que no dejes de venir a mí;
22:17 porque sin duda te honraré mucho, y haré todo
lo que me digas; ven, pues, ahora, maldíceme a este pueblo.
22:18 Y Balaam respondió y dijo a los siervos de Balac: Aunque
Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar
la palabra de Jehová mi Dios para hacer cosa chica ni grande.
22:19 Os ruego, por tanto, ahora, que reposéis aquí
esta noche, para que yo sepa qué me vuelve a decir Jehová.
22:20 Y vino Dios a Balaam de noche, y le dijo: Si vinieron para
llamarte estos hombres, levántate y vete con ellos; pero
harás lo que yo te diga.
El ángel y el asna de Balaam
22:21 Así Balaam se levantó por la mañana,
y enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab.
22:22 Y la ira de Dios se encendió porque él iba;
y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario
suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él
dos criados suyos.
22:23 Y el asna vio al ángel de Jehová, que estaba
en el camino con su espada desnuda en su mano; y se apartó
el asna del camino, e iba por el campo. Entonces azotó
Balaam al asna para hacerla volver al camino.
22:24 Pero el ángel de Jehová se puso en una senda
de viñas que tenía pared a un lado y pared al otro.
22:25 Y viendo el asna al ángel de Jehová, se pegó
a la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam;
y él volvió a azotarla.
22:26 Y el ángel de Jehová pasó más
allá, y se puso en una angostura donde no había
camino para apartarse ni a derecha ni a izquierda.
22:27 Y viendo el asna al ángel de Jehová, se echó
debajo de Balaam; y Balaam se enojó y azotó al asna
con un palo.
22:28 Entonces Jehová abrió la boca al asna, la
cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has
azotado estas tres veces?
22:29 Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado
de mí. ¡Ojalá tuviera espada en mi mano, que
ahora te mataría!
22:30 Y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asna? Sobre
mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este
día; ¿he acostumbrado hacerlo así contigo?
Y él respondió: No.
22:31 Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam,
y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino,
y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia,
y se inclinó sobre su rostro.
22:32 Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por
qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí
yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante
de mí.
22:33 El asna me ha visto, y se ha apartado luego de delante de
mí estas tres veces; y si de mí no se hubiera apartado,
yo también ahora te mataría a ti, y a ella dejaría
viva.
22:34 Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He
pecado, porque no sabía que tú te ponías
delante de mí en el camino; mas ahora, si te parece mal,
yo me volveré.
22:35 Y el ángel de Jehová dijo a Balaam: Ve con
esos hombres; pero la palabra que yo te diga, esa hablarás.
Así Balaam fue con los príncipes de Balac.
22:36 Oyendo Balac que Balaam venía, salió a recibirlo
a la ciudad de Moab, que está junto al límite de
Arnón, que está al extremo de su territorio.
22:37 Y Balac dijo a Balaam: ¿No envié yo a llamarte?
¿Por qué no has venido a mí? ¿No puedo
yo honrarte?
22:38 Balaam respondió a Balac: He aquí yo he venido
a ti; mas ¿podré ahora hablar alguna cosa? La palabra
que Dios pusiere en mi boca, esa hablaré.
22:39 Y fue Balaam con Balac, y vinieron a Quiriat-huzot.
22:40 Y Balac hizo matar bueyes y ovejas, y envió a Balaam,
y a los príncipes que estaban con él.
Balaam bendice a Israel
22:41 El día siguiente, Balac tomó a Balaam y lo
hizo subir a Bamot-baal, y desde allí vio a los más
cercanos del pueblo.
Capítulo 23
23:1 Y Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares,
y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
23:2 Balac hizo como le dijo Balaam; y ofrecieron Balac y Balaam
un becerro y un carnero en cada altar.
23:3 Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo iré;
quizá Jehová me vendrá al encuentro, y cualquiera
cosa que me mostrare, te avisaré. Y se fue a un monte descubierto.
23:4 Y vino Dios al encuentro de Balaam, y éste le dijo:
Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro
y un carnero.
23:5 Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam, y le dijo:
Vuelve a Balac, y dile así.
23:6 Y volvió a él, y he aquí estaba él
junto a su holocausto, él y todos los príncipes de
Moab.
23:7 Y él tomó su parábola, y dijo:
De Aram me trajo Balac,
Rey de Moab, de los montes del oriente;
Ven, maldíceme a Jacob,
Y ven, execra a Israel.
23:8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no
maldijo?
¿Y por qué he de execrar al que Jehová no
ha execrado?
23:9 Porque de la cumbre de las peñas lo veré,
Y desde los collados lo miraré;
He aquí un pueblo que habitará confiado,
Y no será contado entre las naciones.
23:10 ¿Quién contará el polvo de Jacob,
O el número de la cuarta parte de Israel?
Muera yo la muerte de los rectos,
Y mi postrimería sea como la suya.
23:11 Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho?
Te he traído para que maldigas a mis enemigos, y he aquí
has proferido bendiciones.
23:12 El respondió y dijo: ¿No cuidaré de decir
lo que Jehová ponga en mi boca?
23:13 Y dijo Balac: Te ruego que vengas conmigo a otro lugar desde
el cual los veas; solamente los más cercanos verás,
y no los verás todos; y desde allí me los maldecirás.
23:14 Y lo llevó al campo de Zofim, a la cumbre de Pisga,
y edificó siete altares, y ofreció un becerro y un
carnero en cada altar.
23:15 Entonces él dijo a Balac: Ponte aquí junto a
tu holocausto, y yo iré a encontrar a Dios allí.
23:16 Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso
palabra en su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile así.
23:17 Y vino a él, y he aquí que él estaba
junto a su holocausto, y con él los príncipes de Moab;
y le dijo Balac: ¿Qué ha dicho Jehová?
23:18 Entonces él tomó su parábola, y dijo:
Balac, levántate y oye;
Escucha mis palabras, hijo de Zipor:
23:19 Dios no es hombre, para que mienta,
Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?
23:20 He aquí, he recibido orden de bendecir;
El dio bendición, y no podré revocarla.
23:21 No ha notado iniquidad en Jacob,
Ni ha visto perversidad en Israel.
Jehová su Dios está con él,
Y júbilo de rey en él.
23:22 Dios los ha sacado de Egipto;
Tiene fuerzas como de búfalo.
23:23 Porque contra Jacob no hay agüero,
Ni adivinación contra Israel.
Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel:
¡Lo que ha hecho Dios!
23:24 He aquí el pueblo que como león se levantará,
Y como león se erguirá;
No se echará hasta que devore la presa,
Y beba la sangre de los muertos.
23:25 Entonces Balac dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, tampoco
lo bendigas.
23:26 Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te he dicho
que todo lo que Jehová me diga, eso tengo que hacer?
23:27 Y dijo Balac a Balaam: Te ruego que vengas, te llevaré
a otro lugar; por ventura parecerá bien a Dios que desde
allí me lo maldigas.
23:28 Y Balac llevó a Balaam a la cumbre de Peor, que mira
hacia el desierto.
23:29 Entonces Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí
siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete
carneros.
23:30 Y Balac hizo como Balaam le dijo; y ofreció un becerro
y un carnero en cada altar.
Capítulo 24
24:1 Cuando vio Balaam que parecía bien a Jehová que
él bendijese a Israel, no fue, como la primera y segunda
vez, en busca de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto;
24:2 y alzando sus ojos, vio a Israel alojado por sus tribus; y
el Espíritu de Dios vino sobre él.
24:3 Entonces tomó su parábola, y dijo:
Dijo Balaam hijo de Beor,
Y dijo el varón de ojos abiertos;
24:4 Dijo el que oyó los dichos de Dios,
El que vio la visión del Omnipotente;
Caído, pero abiertos los ojos:
24:5 ¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob,
Tus habitaciones, oh Israel!
24:6 Como arroyos están extendidas,
Como huertos junto al río,
Como áloes plantados por Jehová,
Como cedros junto a las aguas.
24:7 De sus manos destilarán aguas,
Y su descendencia será en muchas aguas;
Enaltecerá su rey más que Agag,
Y su reino será engrandecido.
24:8 Dios lo sacó de Egipto;
Tiene fuerzas como de búfalo.
Devorará a las naciones enemigas,
Desmenuzará sus huesos,
Y las traspasará con sus saetas.
24:9 Se encorvará para echarse como león,
Y como leona; ¿quién lo despertará?
Benditos los que te bendijeren,
Y malditos los que te maldijeren.
Profecía de Balaam
24:10 Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam,
y batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te
he llamado, y he aquí los has bendecido ya tres veces.
24:11 Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, mas
he aquí que Jehová te ha privado de honra.
24:12 Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré
yo también a tus mensajeros que me enviaste, diciendo:
24:13 Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré
traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala
de mi arbitrio, mas lo que hable Jehová, eso diré
yo?
24:14 He aquí, yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto,
ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo
en los postreros días.
24:15 Y tomó su parábola, y dijo:
Dijo Balaam hijo de Beor,
Dijo el varón de ojos abiertos;
24:16 Dijo el que oyó los dichos de Jehová,
Y el que sabe la ciencia del Altísimo,
El que vio la visión del Omnipotente;
Caído, pero abiertos los ojos:
24:17 Lo veré, mas no ahora;
Lo miraré, mas no de cerca;
Saldrá ESTRELLA de Jacob,
Y se levantará cetro de Israel,
Y herirá las sienes de Moab,
Y destruirá a todos los hijos de Set.
24:18 Será tomada Edom,
Será también tomada Seir por sus enemigos,
E Israel se portará varonilmente.
24:19 De Jacob saldrá el dominador,
Y destruirá lo que quedare de la ciudad.
24:20 Y viendo a Amalec, tomó su parábola y dijo:
Amalec, cabeza de naciones;
Mas al fin perecerá para siempre.
24:21 Y viendo al ceneo, tomó su parábola y dijo:
Fuerte es tu habitación;
Pon en la peña tu nido;
24:22 Porque el ceneo será echado,
Cuando Asiria te llevará cautivo.
24:23 Tomó su parábola otra vez, y dijo:
¡Ay! ¿quién vivirá cuando hiciere
Dios estas cosas?
24:24 Vendrán naves de la costa de Quitim,
Y afligirán a Asiria, afligirán también
a Heber;
Mas él también perecerá para siempre.
24:25 Entonces se levantó Balaam y se fue,
y volvió a su lugar; y también Balac se fue por
su amino.
Capítulo 25
Israel acude a Baal-peor
25:1 Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar
con las hijas de Moab,
25:2 las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses;
y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses.
25:3 Así acudió el pueblo a Baal-peor; y el furor
de Jehová se encendió contra Israel.
25:4 Y Jehová dijo a Moisés: Toma a todos los príncipes
del pueblo, y ahórcalos ante Jehová delante del sol,
y el ardor de la ira de Jehová se apartará de Israel.
25:5 Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Matad cada
uno a aquellos de los vuestros que se han juntado con Baal-peor.
25:6 Y he aquí un varón de los hijos de Israel vino
y trajo una madianita a sus hermanos, a ojos de Moisés y
de toda la congregación de los hijos de Israel, mientras
lloraban ellos a la puerta del tabernáculo de reunión.
25:7 Y lo vio Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón,
y se levantó de en medio de la congregación, y tomó
una lanza en su mano;
25:8 y fue tras el varón de Israel a la tienda, y los alanceó
a ambos, al varón de Israel, y a la mujer por su vientre.
Y cesó la mortandad de los hijos de Israel.
25:9 Y murieron de aquella mortandad veinticuatro mil.
25:10 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
25:11 Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha
hecho apartar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo entre
ellos; por lo cual yo no he consumido en mi celo a los hijos de
Israel.
25:12 Por tanto diles: He aquí yo establezco mi pacto de
paz con él;
25:13 y tendrá él, y su descendencia después
de él, el pacto del sacerdocio perpetuo, por cuanto tuvo
celo por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel.
25:14 Y el nombre del varón que fue muerto con la madianita
era Zimri hijo de Salu, jefe de una familia de la tribu de Simeón.
25:15 Y el nombre de la mujer madianita muerta era Cozbi hija de
Zur, príncipe de pueblos, padre de familia en Madián.
25:16 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
25:17 Hostigad a los madianitas, y heridlos,
25:18 por cuanto ellos os afligieron a vosotros con sus ardides
con que os han engañado en lo tocante a Baal-peor, y en lo
tocante a Cozbi hija del príncipe de Madián, su hermana,
la cual fue muerta el día de la mortandad por causa de Baal-peor.
Capítulo 26
Censo del pueblo en Moab
26:1 Aconteció después de la mortandad, que Jehová
habló a Moisés y a Eleazar hijo del sacerdote Aarón,
diciendo:
26:2 Tomad el censo
de toda la congregación de los hijos de Israel, de veinte
años arriba, por las casas de sus padres, todos los que pueden
salir a la guerra en Israel.
26:3 Y Moisés y el sacerdote Eleazar hablaron con ellos en
los campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó,
diciendo:
26:4 Contaréis el pueblo de veinte años arriba, como
mandó Jehová a Moisés y a los hijos de Israel
que habían salido de tierra de Egipto.
26:5 Rubén, primogénito de Israel; los hijos de Rubén:
de Enoc, la familia de los enoquitas; de Falú, la familia
de los faluitas;
26:6 de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Carmi, la
familia de los carmitas.
26:7 Estas son las familias de los rubenitas; y fueron contados
de ellas cuarenta y tres mil setecientos treinta.
26:8 Los hijos de Falú: Eliab.
26:9 Y los hijos de Eliab: Nemuel, Datán y Abiram. Estos
Datán y Abiram fueron los del consejo de la congregación,
que se rebelaron contra Moisés y Aarón con el grupo
de Coré, cuando se rebelaron contra Jehová;
26:10 y la tierra abrió su boca y los tragó a ellos
y a Coré, cuando aquel grupo murió, cuando consumió
el fuego a doscientos cincuenta varones, para servir de escarmiento.
26:11 Mas los hijos de Coré no murieron.
26:12 Los hijos de Simeón por sus familias: de Nemuel, la
familia de los nemuelitas; de Jamín, la familia de los jaminitas;
de Jaquín, la familia de los jaquinitas;
26:13 de Zera, la familia de los zeraítas; de Saúl,
la familia de los saulitas.
26:14 Estas son las familias de los simeonitas, veintidós
mil doscientos.
26:15 Los hijos de Gad por sus familias: de Zefón, la familia
de los zefonitas; de Hagui, la familia de los haguitas; de Suni,
la familia de los sunitas;
26:16 de Ozni, la familia de los oznitas; de Eri, la familia de
los eritas;
26:17 de Arod, la familia de los aroditas; de Areli, la familia
de los arelitas.
26:18 Estas son las familias de Gad; y fueron contados de ellas
cuarenta mil quinientos.
26:19 Los hijos de Judá: Er y Onán; y Er y Onán
murieron en la tierra de Canaán.
26:20 Y fueron los hijos de Judá por sus familias: de Sela,
la familia de los selaítas; de Fares, la familia de los faresitas;
de Zera, la familia de los zeraítas.
26:21 Y fueron los hijos de Fares: de Hezrón, la familia
de los hezronitas; de Hamul, la familia de los hamulitas.
26:22 Estas son las familias de Judá, y fueron contados de
ellas setenta y seis mil quinientos.
26:23 Los hijos de Isacar por sus familias; de Tola, la familia
de los tolaítas; de Fúa, la familia de los funitas;
26:24 de Jasub, la familia de los jasubitas; de Simrón, la
familia de los simronitas.
26:25 Estas son las familias de Isacar, y fueron contados de ellas
sesenta y cuatro mil trescientos.
26:26 Los hijos de Zabulón por sus familias: de Sered, la
familia de los sereditas; de Elón, la familia de los elonitas;
de Jahleel, la familia de los jahleelitas.
26:27 Estas son las familias de los zabulonitas, y fueron contados
de ellas sesenta mil quinientos.
26:28 Los hijos de José por sus familias: Manasés
y Efraín.
26:29 Los hijos de Manasés: de Maquir, la familia de los
maquiritas; y Maquir engendró a Galaad; de Galaad, la familia
de los galaaditas.
26:30 Estos son los hijos de Galaad: de Jezer, la familia de los
jezeritas; de Helec, la familia de los helequitas;
26:31 de Asriel, la familia de los asrielitas; de Siquem, la familia
de los siquemitas;
26:32 de Semida, la familia de los semidaítas; de Hefer,
la familia de los heferitas.
26:33 Y Zelofehad hijo de Hefer no tuvo hijos sino hijas; y los
nombres de las hijas de Zelofehad fueron Maala, Noa, Hogla, Milca
y Tirsa.
26:34 Estas son las familias de Manasés; y fueron contados
de ellas cincuenta y dos mil setecientos.
26:35 Estos son los hijos de Efraín por sus familias: de
Sutela, la familia de los sutelaítas; de Bequer, la familia
de los bequeritas; de Tahán, la familia de los tahanitas.
26:36 Y estos son los hijos de Sutela: de Erán, la familia
de los eranitas.
26:37 Estas son las familias de los hijos de Efraín; y fueron
contados de ellas treinta y dos mil quinientos. Estos son los hijos
de José por sus familias.
26:38 Los hijos de Benjamín por sus familias: de Bela, la
familia de los belaítas; de Asbel, la familia de los asbelitas;
de Ahiram, la familia de los ahiramitas;
26:39 de Sufam, la familia de los sufamitas; de Hufam, la familia
de los hufamitas.
26:40 Y los hijos de Bela fueron Ard y Naamán: de Ard, la
familia de los arditas; de Naamán, la familia de los naamitas.
26:41 Estos son los hijos de Benjamín por sus familias; y
fueron contados de ellos cuarenta y cinco mil seiscientos.
26:42 Estos son los hijos de Dan por sus familias: de Súham,
la familia de los suhamitas. Estas son las familias de Dan por sus
familias.
26:43 De las familias de los suhamitas fueron contados sesenta y
cuatro mil cuatrocientos.
26:44 Los hijos de Aser por sus familias: de Imna, la familia de
los imnitas; de Isúi, la familia de los isuitas; de Bería,
la familia de los beriaítas.
26:45 Los hijos de Bería: de Heber, la familia de los heberitas;
de Malquiel, la familia de los malquielitas.
26:46 Y el nombre de la hija de Aser fue Sera.
26:47 Estas son las familias de los hijos de Aser; y fueron contados
de ellas cincuenta y tres mil cuatrocientos.
26:48 Los hijos de Neftalí, por sus familias: de Jahzeel,
la familia de los jahzeelitas; de Guni, la familia de los gunitas;
26:49 de Jezer, la familia de los jezeritas; de Silem, la familia
de los silemitas.
26:50 Estas son las familias de Neftalí por sus familias;
y fueron contados de ellas cuarenta y cinco mil cuatrocientos.
26:51 Estos son los contados de los hijos de Israel, seiscientos
un mil setecientos treinta.
Orden para la repartición de la tierra
26:52 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
26:53 A éstos se repartirá la tierra en heredad,
por la cuenta de los nombres.
26:54 A los más darás mayor heredad, y a los menos
menor; y a cada uno se le dará su heredad conforme a sus
contados.
26:55 Pero la tierra será repartida por suerte; y por los
nombres de las tribus de sus padres heredarán.
26:56 Conforme a la suerte será repartida su heredad entre
el grande y el pequeño. 
Censo de la tribu de Leví
26:57 Los contados de los levitas por sus familias son estos:
de Gersón, la familia de los gersonitas; de Coat, la familia
de los coatitas; de Merari, la familia de los meraritas.
26:58 Estas son las familias de los levitas: la familia de los
libnitas, la familia de los hebronitas, la familia de los mahlitas,
la familia de los musitas, la familia de los coreítas.
Y Coat engendró a Amram.
26:59 La mujer de Amram se llamó Jocabed, hija de Leví,
que le nació a Leví en Egipto; ésta dio a
luz de Amram a Aarón y a Moisés, y a María
su hermana.
26:60 Y a Aarón le nacieron Nadab, Abiú, Eleazar
e Itamar.
26:61 Pero Nadab y Abiú murieron cuando ofrecieron fuego
extraño delante de Jehová. 
26:62 De los levitas fueron contados veintitrés mil, todos
varones de un mes arriba; porque no fueron contados entre los
hijos de Israel, por cuanto no les había de ser dada heredad
entre los hijos de Israel.
Caleb y Josué sobreviven
26:63 Estos son los contados por Moisés y el sacerdote
Eleazar, los cuales contaron los hijos de Israel en los campos
de Moab, junto al Jordán frente a Jericó.
26:64 Y entre éstos ninguno hubo de los contados por Moisés
y el sacerdote Aarón, quienes contaron a los hijos de Israel
en el desierto de Sinaí.
26:65 Porque Jehová había dicho de ellos: Morirán
en el desierto; y no quedó varón de ellos, sino
Caleb hijo de Jefone y Josué hijo de Nun.
Capítulo 27
Petición de las hijas de Zelofehad
27:1 Vinieron las hijas de Zelofehad hijo de Hefer, hijo de Galaad,
hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de Manasés
hijo de José, los nombres de las cuales eran Maala, Noa,
Hogla, Milca y Tirsa;
27:2 y se presentaron delante de Moisés y delante del sacerdote
Eleazar, y delante de los príncipes y de toda la congregación,
a la puerta del tabernáculo de reunión, y dijeron:
27:3 Nuestro padre murió en el desierto; y él no estuvo
en la compañía de los que se juntaron contra Jehová
en el grupo de Coré, sino que en su propio pecado murió,
y no tuvo hijos.
27:4 ¿Por qué será quitado el nombre de nuestro
padre de entre su familia, por no haber tenido hijo? Danos heredad
entre los hermanos de nuestro padre.
27:5 Y Moisés llevó su causa delante de Jehová.
27:6 Y Jehová respondió a Moisés, diciendo:
27:7 Bien dicen las hijas de Zelofehad; les darás la posesión
de una heredad entre los hermanos de su padre, y traspasarás
la heredad de su padre a ellas.
27:8 Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cuando alguno
muriere sin hijos, traspasaréis su herencia a su hija.
27:9 Si no tuviere hija, daréis su herencia a sus hermanos;
27:10 y si no tuviere hermanos, daréis su herencia a los
hermanos de su padre.
27:11 Y si su padre no tuviere hermanos, daréis su herencia
a su pariente más cercano de su linaje, y de éste
será; y para los hijos de Israel esto será por estatuto
de derecho, como Jehová mandó a Moisés.
Josué es designado como sucesor de Moisés
27:12 Jehová dijo a Moisés: Sube a este monte Abarim,
y verás la tierra que he dado a los hijos de Israel.
27:13 Y después que la hayas visto, tú también
serás reunido a tu pueblo, como fue reunido tu hermano
Aarón.
27:14 Pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin,
en la rencilla de la congregación, no santificándome
en las aguas a ojos de ellos.
Estas son las aguas de la rencilla de Cades en el desierto de
Zin.
27:15 Entonces respondió Moisés a Jehová,
diciendo:
27:16 Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda
carne, un varón sobre la congregación,
27:17 que salga delante de ellos y que entre delante de ellos,
que los saque y los introduzca, para que la congregación
de Jehová no sea como ovejas sin pastor.
27:18 Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué
hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás
tu mano sobre él;
27:19 y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante
de toda la congregación; y le darás el cargo en
presencia de ellos.
27:20 Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que
toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca.
27:21 El se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le
consultará por el juicio del Urim 
delante de Jehová; por el dicho de él saldrán,
y por el dicho de él entrarán, él y todos
los hijos de Israel con él, y toda la congregación.
27:22 Y Moisés hizo como Jehová le había
mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del
sacerdote Eleazar, y de toda la congregación;
27:23 y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo,
como Jehová había mandado por mano de Moisés.
Capítulo 28
Las ofrendas diarias
(Ex. 29.38-46)
28:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
28:2 Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con
mis ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis,
ofreciéndomelo a su tiempo.
28:3 Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis
a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día,
será el holocausto continuo.
28:4 Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro
cordero ofrecerás a la caída de la tarde;
28:5 y la décima parte de un efa
de flor de harina, amasada con un cuarto de un hin de aceite de
olivas machacadas, en ofrenda.
28:6 Es holocausto continuo, que fue ordenado en el monte Sinaí
para olor grato, ofrenda encendida a Jehová.
28:7 Y su libación, la cuarta parte de un hin
con cada cordero; derramarás libación de vino superior
ante Jehová en el santuario.
28:8 Y ofrecerás el segundo cordero a la caída de
la tarde; conforme a la ofrenda de la mañana y conforme a
su libación ofrecerás, ofrenda encendida en olor grato
a Jehová.
Ofrendas mensuales y del día de reposo
28:9 Mas el día de reposo, dos corderos de un año
sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con
aceite, como ofrenda, con su libación.
28:10 Es el holocausto de cada día de reposo, además
del holocausto continuo y su libación.
28:11 Al comienzo de vuestros meses ofreceréis en holocausto
a Jehová dos becerros de la vacada, un carnero, y siete
corderos de un año sin defecto;
28:12 y tres décimas de flor de harina amasada con aceite,
como ofrenda con cada becerro; y dos décimas de flor de
harina amasada con aceite, como ofrenda con cada carnero;
28:13 y una décima de flor de harina amasada con aceite,
en ofrenda que se ofrecerá con cada cordero; holocausto
de olor grato, ofrenda encendida a Jehová.
28:14 Y sus libaciones de vino, medio hin
con cada becerro, y la tercera parte de un hin con cada carnero,
y la cuarta parte de un hin con cada cordero. Este es el holocausto
de cada mes por todos los meses del año.
28:15 Y un macho cabrío en expiación se ofrecerá
a Jehová, además del holocausto continuo con su
libación.
Ofrendas de las fiestas solemnes
(Lv. 23.1-44)
28:16 Pero en el mes primero, a los catorce días del mes,
será la pascua de Jehová. 
28:17 Y a los quince días de este mes, la fiesta solemne;
por siete días se comerán panes sin levadura.   
28:18 El primer día será santa convocación;
ninguna obra de siervos haréis.
28:19 Y ofreceréis como ofrenda encendida en holocausto
a Jehová, dos becerros de la vacada, y un carnero, y siete
corderos de un año; serán sin defecto.
28:20 Y su ofrenda de harina amasada con aceite: tres décimas
con cada becerro, y dos décimas con cada carnero;
28:21 y con cada uno de los siete corderos ofreceréis una
décima.
28:22 Y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros.
28:23 Esto ofreceréis además del holocausto de la
mañana, que es el holocausto continuo.
28:24 Conforme a esto ofreceréis cada uno de los siete
días, vianda y ofrenda encendida en olor grato a Jehová;
se ofrecerá además del holocausto continuo, con
su libación.
28:25 Y el séptimo día tendréis santa convocación;
ninguna obra de siervos haréis.
28:26 Además, el día de las primicias, cuando presentéis
ofrenda nueva a Jehová en vuestras semanas, 
tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos
haréis.
28:27 Y ofreceréis en holocausto, en olor grato a Jehová,
dos becerros de la vacada, un carnero, siete corderos de un año;
28:28 y la ofrenda de ellos, flor de harina amasada con aceite,
tres décimas con cada becerro, dos décimas con cada
carnero,
28:29 y con cada uno de los siete corderos una décima;
28:30 y un macho cabrío para hacer expiación por
vosotros.
28:31 Los ofreceréis, además del holocausto continuo
con sus ofrendas, y sus libaciones; serán sin defecto.
Capítulo 29
29:1 En el séptimo mes, el primero del mes, tendréis
santa convocación; ninguna obra de siervos haréis;
os será día de sonar las trompetas.
29:2 Y ofreceréis holocausto en olor grato a Jehová,
un becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un año
sin defecto;
29:3 y la ofrenda de ellos, de flor de harina amasada con aceite,
tres décimas de efa
con cada becerro, dos décimas con cada carnero,
29:4 y con cada uno de los siete corderos, una décima;
29:5 y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros,
29:6 además del holocausto del mes y su ofrenda, y el holocausto
continuo y su ofrenda, y sus libaciones conforme a su ley, como
ofrenda encendida a Jehová en olor grato.
29:7 En el diez de este mes séptimo tendréis santa
convocación, y afligiréis vuestras almas;
ninguna obra haréis;
29:8 y ofreceréis en holocausto a Jehová en olor grato,
un becerro de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año;
serán sin defecto.
29:9 Y sus ofrendas, flor de harina amasada con aceite, tres décimas
de efa
con cada becerro, dos décimas con cada carnero,
29:10 y con cada uno de los siete corderos, una décima;
29:11 y un macho cabrío por expiación; además
de la ofrenda de las expiaciones por el pecado, y del holocausto
continuo y de sus ofrendas y de sus libaciones.
29:12 También a los quince días del mes séptimo
tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos
haréis, y celebraréis fiesta solemne a Jehová
por siete días.  
29:13 Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida a
Jehová en olor grato, trece becerros de la vacada, dos carneros,
y catorce corderos de un año; han de ser sin defecto.
29:14 Y las ofrendas de ellos, de flor de harina amasada con aceite,
tres décimas de efa
con cada uno de los trece becerros, dos décimas con cada
uno de los dos carneros,
29:15 y con cada uno de los catorce corderos, una décima;
29:16 y un macho cabrío por expiación, además
del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
29:17 El segundo día, doce becerros de la vacada, dos carneros,
catorce corderos de un año sin defecto,
29:18 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley;
29:19 y un macho cabrío por expiación; además
del holocausto continuo, y su ofrenda y su libación.
29:20 El día tercero, once becerros, dos carneros, catorce
corderos de un año sin defecto;
29:21 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley;
29:22 y un macho cabrío por expiación, además
del holocausto continuo, y su ofrenda y su libación.
29:23 El cuarto día, diez becerros, dos carneros, catorce
corderos de un año sin defecto;
29:24 sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros
y con los corderos, según el número de ellos, conforme
a la ley;
29:25 y un macho cabrío por expiación; además
del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
29:26 El quinto día, nueve becerros, dos carneros, catorce
corderos de un año sin defecto;
29:27 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley;
29:28 y un macho cabrío por expiación, además
del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
29:29 El sexto día, ocho becerros, dos carneros, catorce
corderos de un año sin defecto;
29:30 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley;
29:31 y un macho cabrío por expiación, además
del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
29:32 El séptimo día, siete becerros, dos carneros,
catorce corderos de un año sin defecto;
29:33 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley;
29:34 y un macho cabrío por expiación, además
del holocausto continuo, con su ofrenda y su libación.
29:35 El octavo día tendréis solemnidad; ninguna obra
de siervos haréis.
29:36 Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida de
olor grato a Jehová, un becerro, un carnero, siete corderos
de un año sin defecto;
29:37 sus ofrendas y sus libaciones con el becerro, con el carnero
y con los corderos, según el número de ellos, conforme
a la ley;
29:38 y un macho cabrío por expiación, además
del holocausto continuo, con su ofrenda y su libación.
29:39 Estas cosas ofreceréis a Jehová en vuestras
fiestas solemnes, además de vuestros votos, y de vuestras
ofrendas voluntarias, para vuestros holocaustos, y para vuestras
ofrendas, y para vuestras libaciones, y para vuestras ofrendas de
paz.
29:40 Y Moisés dijo a los hijos de Israel conforme a todo
lo que Jehová le había mandado.
Capítulo 30
Ley de los votos
30:1 Habló Moisés a los príncipes de las tribus
de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha
mandado.
30:2 Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento
ligando su alma con obligación, no quebrantará su
palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca. 
30:3 Mas la mujer, cuando hiciere voto a Jehová, y se ligare
con obligación en casa de su padre, en su juventud;
30:4 si su padre oyere su voto, y la obligación con que ligó
su alma, y su padre callare a ello, todos los votos de ella serán
firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma,
firme será.
30:5 Mas si su padre le vedare el día que oyere todos sus
votos y sus obligaciones con que ella hubiere ligado su alma, no
serán firmes; y Jehová la perdonará, por cuanto
su padre se lo vedó.
30:6 Pero si fuere casada e hiciere votos, o pronunciare de sus
labios cosa con que obligue su alma;
30:7 si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare a ello, los
votos de ella serán firmes, y la obligación con que
ligó su alma, firme será.
30:8 Pero si cuando su marido lo oyó, le vedó, entonces
el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con
que ligó su alma, será nulo; y Jehová la perdonará.
30:9 Pero todo voto de viuda o repudiada, con que ligare su alma,
será firme.
30:10 Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere ligado
su alma con obligación de juramento,
30:11 si su marido oyó, y calló a ello y no le vedó,
entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación
con que hubiere ligado su alma, firme será.
30:12 Mas si su marido los anuló el día que los oyó,
todo lo que salió de sus labios cuanto a sus votos, y cuanto
a la obligación de su alma, será nulo; su marido los
anuló, y Jehová la perdonará.
30:13 Todo voto, y todo juramento obligándose a afligir el
alma, su marido lo confirmará, o su marido lo anulará.
30:14 Pero si su marido callare a ello de día en día,
entonces confirmó todos sus votos, y todas las obligaciones
que están sobre ella; los confirmó, por cuanto calló
a ello el día que lo oyó.
30:15 Mas si los anulare después de haberlos oído,
entonces él llevará el pecado de ella.
30:16 Estas son las ordenanzas que Jehová mandó a
Moisés entre el varón y su mujer, y entre el padre
y su hija durante su juventud en casa de su padre.
Capítulo 31
Venganza de Israel contra Madián
31:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
31:2 Haz la venganza de los hijos de Israel contra los madianitas;
después serás recogido a tu pueblo.
31:3 Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Armaos
algunos de vosotros para la guerra, y vayan contra Madián
y hagan la venganza de Jehová en Madián.
31:4 Mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos de Israel,
enviaréis a la guerra.
31:5 Así fueron dados de los millares de Israel, mil por
cada tribu, doce mil en pie de guerra.
31:6 Y Moisés los envió a la guerra; mil de cada tribu
envió; y Finees hijo del sacerdote Eleazar fue a la guerra
con los vasos del santuario, y con las trompetas en su mano para
tocar.
31:7 Y pelearon contra Madián, como Jehová lo mandó
a Moisés, y mataron a todo varón.
31:8 Mataron también, entre los muertos de ellos, a los reyes
de Madián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, cinco reyes de Madián;
también a Balaam hijo de Beor mataron a espada.
31:9 Y los hijos de Israel llevaron cautivas a las mujeres de los
madianitas, a sus niños, y todas sus bestias y todos sus
ganados; y arrebataron todos sus bienes,
31:10 e incendiaron todas sus ciudades, aldeas y habitaciones.
31:11 Y tomaron todo el despojo, y todo el botín, así
de hombres como de bestias.
31:12 Y trajeron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a la
congregación de los hijos de Israel, los cautivos y el botín
y los despojos al campamento, en los llanos de Moab, que están
junto al Jordán frente a Jericó.
31:13 Y salieron Moisés y el sacerdote Eleazar, y todos los
príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del
campamento.
31:14 Y se enojó Moisés contra los capitanes del ejército,
contra los jefes de millares y de centenas que volvían de
la guerra,
31:15 y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis
dejado con vida a todas las mujeres?
31:16 He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de
que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo
tocante a Baal-peor,
por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová.
31:17 Matad, pues, ahora a todos los varones de entre los niños;
matad también a toda mujer que haya conocido varón
carnalmente.
31:18 Pero a todas las niñas entre las mujeres, que no hayan
conocido varón, las dejaréis con vida.
31:19 Y vosotros, cualquiera que haya dado muerte a persona, y cualquiera
que haya tocado muerto, permaneced fuera del campamento siete días,
y os purificaréis al tercer día y al séptimo,
vosotros y vuestros cautivos.
31:20 Asimismo purificaréis todo vestido, y toda prenda de
pieles, y toda obra de pelo de cabra, y todo utensilio de madera.
Repartición del botín
31:21 Y el sacerdote Eleazar dijo a los hombres de guerra que
venían de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que
Jehová ha mandado a Moisés:
31:22 Ciertamente el oro y la plata, el bronce, hierro, estaño
y plomo,
31:23 todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis
pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación
habrá de purificarse; y haréis pasar por agua todo
lo que no resiste el fuego.
31:24 Además lavaréis vuestros vestidos el séptimo
día, y así seréis limpios; y después
entraréis en el campamento.
31:25 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
31:26 Toma la cuenta del botín que se ha hecho, así
de las personas como de las bestias, tú y el sacerdote
Eleazar, y los jefes de los padres de la congregación;
31:27 y partirás por mitades el botín entre los
que pelearon, los que salieron a la guerra, y toda la congregación.
31:28 Y apartarás para Jehová el tributo de los
hombres de guerra que salieron a la guerra; de quinientos, uno,
así de las personas como de los bueyes, de los asnos y
de las ovejas.
31:29 De la mitad de ellos lo tomarás; y darás al
sacerdote Eleazar la ofrenda de Jehová.
31:30 Y de la mitad perteneciente a los hijos de Israel tomarás
uno de cada cincuenta de las personas, de los bueyes, de los asnos,
de las ovejas y de todo animal, y los darás a los levitas,
que tienen la guarda del tabernáculo de Jehová.
31:31 E hicieron Moisés y el sacerdote Eleazar como Jehová
mandó a Moisés.
31:32 Y fue el botín, el resto del botín que tomaron
los hombres de guerra, seiscientas setenta y cinco mil ovejas,
31:33 setenta y dos mil bueyes,
31:34 y sesenta y un mil asnos.
31:35 En cuanto a personas, de mujeres que no habían conocido
varón, eran por todas treinta y dos mil.
31:36 Y la mitad, la parte de los que habían salido a la
guerra, fue el número de trescientas treinta y siete mil
quinientas ovejas;
31:37 y el tributo de las ovejas para Jehová fue seiscientas
setenta y cinco.
31:38 De los bueyes, treinta y seis mil; y de ellos el tributo
para Jehová, setenta y dos.
31:39 De los asnos, treinta mil quinientos; y de ellos el tributo
para Jehová, sesenta y uno.
31:40 Y de las personas, dieciséis mil; y de ellas el tributo
para Jehová, treinta y dos personas.
31:41 Y dio Moisés el tributo, para ofrenda elevada a Jehová,
al sacerdote Eleazar, como Jehová lo mandó a Moisés.
31:42 Y de la mitad para los hijos de Israel, que apartó
Moisés de los hombres que habían ido a la guerra
31:43 (la mitad para la congregación fue: de las ovejas,
trescientas treinta y siete mil quinientas;
31:44 de los bueyes, treinta y seis mil;
31:45 de los asnos, treinta mil quinientos;
31:46 y de las personas, dieciséis mil);
31:47 de la mitad, pues, para los hijos de Israel, tomó
Moisés uno de cada cincuenta, así de las personas
como de los animales, y los dio a los levitas, que tenían
la guarda del tabernáculo de Jehová, como Jehová
lo había mandado a Moisés.
31:48 Vinieron a Moisés los jefes de los millares de aquel
ejército, los jefes de millares y de centenas,
31:49 y dijeron a Moisés: Tus siervos han tomado razón
de los hombres de guerra que están en nuestro poder, y
ninguno ha faltado de nosotros.
31:50 Por lo cual hemos ofrecido a Jehová ofrenda, cada
uno de lo que ha hallado, alhajas de oro, brazaletes, manillas,
anillos, zarcillos y cadenas, para hacer expiación por
nuestras almas delante de Jehová.
31:51 Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro
de ellos, alhajas, todas elaboradas.
31:52 Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron a Jehová
los jefes de millares y de centenas fue dieciséis mil setecientos
cincuenta siclos.
31:53 Los hombres del ejército habían tomado botín
cada uno para sí.
31:54 Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar el
oro de los jefes de millares y de centenas, y lo trajeron al tabernáculo
de reunión, por memoria de los hijos de Israel delante
de Jehová.
Capítulo 32
Rubén y Gad se establecen al oriente
del Jordán
(Dt. 3.12-22)
32:1 Los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían
una muy inmensa muchedumbre de ganado; y vieron la tierra de Jazer
y de Galaad, y les pareció el país lugar de ganado.
32:2 Vinieron, pues, los hijos de Gad y los hijos de Rubén,
y hablaron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a los príncipes
de la congregación, diciendo:
32:3 Atarot, Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale,
Sebam, Nebo y Beón,
32:4 la tierra que Jehová hirió delante de la congregación
de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado.
32:5 Por tanto, dijeron, si hallamos gracia en tus ojos, dése
esta tierra a tus siervos en heredad, y no nos hagas pasar el Jordán.
32:6 Y respondió Moisés a los hijos de Gad y a los
hijos de Rubén: ¿Irán vuestros hermanos a la
guerra, y vosotros os quedaréis aquí?
32:7 ¿Y por qué desanimáis a los hijos de Israel,
para que no pasen a la tierra que les ha dado Jehová?
32:8 Así hicieron vuestros padres, cuando los envié
desde Cades- barnea para que viesen la tierra.
32:9 Subieron hasta el torrente de Escol, y después que vieron
la tierra, desalentaron a los hijos de Israel para que no viniesen
a la tierra que Jehová les había dado.
32:10 Y la ira de Jehová se encendió entonces, y juró
diciendo:
32:11 No verán los varones que subieron de Egipto de veinte
años arriba, la tierra que prometí con juramento a
Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de
mí;
32:12 excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo
de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová.
32:13 Y la ira de Jehová se encendió contra Israel,
y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto,
hasta que fue acabada toda aquella generación que había
hecho mal delante de Jehová.
32:14 Y he aquí, vosotros habéis sucedido en lugar
de vuestros padres, prole de hombres pecadores, para añadir
aún a la ira de Jehová contra Israel.
32:15 Si os volviereis de en pos de él, él volverá
otra vez a dejaros en el desierto, y destruiréis a todo este
pueblo.
32:16 Entonces ellos vinieron a Moisés y dijeron: Edificaremos
aquí majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros
niños;
32:17 y nosotros nos armaremos, e iremos con diligencia delante
de los hijos de Israel, hasta que los metamos en su lugar; y nuestros
niños quedarán en ciudades fortificadas a causa de
los moradores del país.
32:18 No volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de Israel
posean cada uno su heredad.
32:19 Porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordán
ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra heredad a este otro
lado del Jordán al oriente.
32:20 Entonces les respondió Moisés: Si lo hacéis
así, si os disponéis para ir delante de Jehová
a la guerra,
32:21 y todos vosotros pasáis armados el Jordán delante
de Jehová, hasta que haya echado a sus enemigos de delante
de sí,
32:22 y sea el país sojuzgado delante de Jehová; luego
volveréis, y seréis libres de culpa para con Jehová,
y para con Israel; y esta tierra será vuestra en heredad
delante de Jehová.
32:23 Mas si así no lo hacéis, he aquí habréis
pecado ante Jehová; y sabed que vuestro pecado os alcanzará.
32:24 Edificaos ciudades para vuestros niños, y majadas para
vuestras ovejas, y haced lo que ha declarado vuestra boca.
32:25 Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a
Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor
ha mandado.
32:26 Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados
y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades
de Galaad;
32:27 y tus siervos, armados todos para la guerra, pasarán
delante de Jehová a la guerra, de la manera que mi señor
dice.
32:28 Entonces les encomendó Moisés al sacerdote Eleazar,
y a Josué hijo de Nun, y a los príncipes de los padres
de las tribus de los hijos de Israel.
32:29 Y les dijo Moisés: Si los hijos de Gad y los hijos
de Rubén pasan con vosotros el Jordán, armados todos
para la guerra delante de Jehová, luego que el país
sea sojuzgado delante de vosotros, les daréis la tierra de
Galaad en posesión;
32:30 mas si no pasan armados con vosotros, entonces tendrán
posesión entre vosotros, en la tierra de Canaán.
32:31 Y los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron
diciendo: Haremos lo que Jehová ha dicho a tus siervos.
32:32 Nosotros pasaremos armados delante de Jehová a la tierra
de Canaán, y la posesión de nuestra heredad será
a este lado del Jordán.
32:33 Así Moisés dio a los hijos de Gad, a los hijos
de Rubén, y a la media tribu de Manasés hijo de José,
el reino de Sehón rey amorreo y el reino de Og rey de Basán,
la tierra con sus ciudades y sus territorios, las ciudades del país
alrededor.
32:34 Y los hijos de Gad edificaron Dibón, Atarot, Aroer,
32:35 Atarot-sofán, Jazer, Jogbeha,
32:36 Bet-nimra y Bet-arán, ciudades fortificadas; hicieron
también majadas para ovejas.
32:37 Y los hijos de Rubén edificaron Hesbón, Eleale,
Quiriataim,
32:38 Nebo, Baal-meón (mudados los nombres) y Sibma; y pusieron
nombres a las ciudades que edificaron.
32:39 Y los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron a Galaad,
y la tomaron, y echaron al amorreo que estaba en ella.
32:40 Y Moisés dio Galaad a Maquir hijo de Manasés,
el cual habitó en ella.
32:41 También Jair hijo de Manasés fue y tomó
sus aldeas, y les puso por nombre Havot-jair.
32:42 Asimismo Noba fue y tomó Kenat y sus aldeas, y lo llamó
Noba, conforme a su nombre.
Capítulo 33
Jornadas de Israel desde Egipto hasta el
Jordán
33:1 Estas son las jornadas de los hijos de Israel, que salieron
de la tierra de Egipto por sus ejércitos, bajo el mando de
Moisés y Aarón.
33:2 Moisés escribió sus salidas conforme a sus jornadas
por mandato de Jehová. Estas, pues, son sus jornadas con
arreglo a sus salidas.
33:3 De Ramesés salieron en el mes primero, a los quince
días del mes primero; el segundo día de la pascua
salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a vista de todos
los egipcios,
33:4 mientras enterraban los egipcios a los que Jehová había
herido de muerte de entre ellos, a todo primogénito; también
había hecho Jehová juicios contra sus dioses.
33:5 Salieron, pues, los hijos de Israel de Ramesés, y acamparon
en Sucot.
33:6 Salieron de Sucot y acamparon en Etam, que está al confín
del desierto.
33:7 Salieron de Etam y volvieron sobre Pi-hahirot, que está
delante de Baal-zefón, y acamparon delante de Migdol.
33:8 Salieron de Pi-hahirot y pasaron por en medio del mar al desierto,
y anduvieron tres días de camino por el desierto de Etam,
y acamparon en Mara.
33:9 Salieron de Mara y vinieron a Elim, donde había doce
fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí.
33:10 Salieron de Elim y acamparon junto al Mar Rojo.
33:11 Salieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin.
33:12 Salieron del desierto de Sin y acamparon en Dofca.
33:13 Salieron de Dofca y acamparon en Alús.
33:14 Salieron de Alús y acamparon en Refidim, donde el pueblo
no tuvo aguas para beber.
33:15 Salieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sinaí.
33:16 Salieron del desierto de Sinaí y acamparon en Kibrot-
hataava.
33:17 Salieron de Kibrot-hataava y acamparon en Hazerot.
33:18 Salieron de Hazerot y acamparon en Ritma.
33:19 Salieron de Ritma y acamparon en Rimón-peres.
33:20 Salieron de Rimón-peres y acamparon en Libna.
33:21 Salieron de Libna y acamparon en Rissa.
33:22 Salieron de Rissa y acamparon en Ceelata.
33:23 Salieron de Ceelata y acamparon en el monte de Sefer.
33:24 Salieron del monte de Sefer y acamparon en Harada.
33:25 Salieron de Harada y acamparon en Macelot.
33:26 Salieron de Macelot y acamparon en Tahat.
33:27 Salieron de Tahat y acamparon en Tara.
33:28 Salieron de Tara y acamparon en Mitca.
33:29 Salieron de Mitca y acamparon en Hasmona.
33:30 Salieron de Hasmona y acamparon en Moserot.
33:31 Salieron de Moserot y acamparon en Bene-jaacán.
33:32 Salieron de Bene-jaacán y acamparon en el monte de
Gidgad.
33:33 Salieron del monte de Gidgad y acamparon en Jotbata.
33:34 Salieron de Jotbata y acamparon en Abrona.
33:35 Salieron de Abrona y acamparon en Ezión-geber.
33:36 Salieron de Ezión-geber y acamparon en el desierto
de Zin, que es Cades.
33:37 Y salieron de Cades y acamparon en el monte de Hor, en la
extremidad del país de Edom.
33:38 Y subió el sacerdote Aarón al monte de Hor,
conforme al dicho de Jehová, y allí murió 
a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de
la tierra de Egipto, en el mes quinto, en el primero del mes.
33:39 Era Aarón de edad de ciento veintitrés años,
cuando murió en el monte de Hor.
33:40 Y el cananeo, rey de Arad, que habitaba en el Neguev en la
tierra de Canaán, oyó que habían venido los
hijos de Israel.
33:41 Y salieron del monte de Hor y acamparon en Zalmona.
33:42 Salieron de Zalmona y acamparon en Punón.
33:43 Salieron de Punón y acamparon en Obot.
33:44 Salieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, en la frontera
de Moab.
33:45 Salieron de Ije-abarim y acamparon en Dibón-gad.
33:46 Salieron de Dibón-gad y acamparon en Almón-diblataim.
33:47 Salieron de Almón-diblataim y acamparon en los montes
de Abarim, delante de Nebo.
33:48 Salieron de los montes de Abarim y acamparon en los campos
de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
33:49 Finalmente acamparon junto al Jordán, desde Bet-jesimot
hasta Abel-sitim, en los campos de Moab.
Límites y repartición de Canaán
33:50 Y habló Jehová a Moisés en los campos
de Moab junto al Jordán frente a Jericó, diciendo:
33:51 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis
pasado el Jordán entrando en la tierra de Canaán,
33:52 echaréis de delante de vosotros a todos los moradores
del país, y destruiréis todos sus ídolos
de piedra, y todas sus imágenes de fundición, y
destruiréis todos sus lugares altos;
33:53 y echaréis a los moradores de la tierra, y habitaréis
en ella; porque yo os la he dado para que sea vuestra propiedad.
33:54 Y heredaréis la tierra por sorteo por vuestras familias;
a los muchos daréis mucho por herencia, y a los pocos daréis
menos por herencia; donde le cayere la suerte, allí la
tendrá cada uno; por las tribus de vuestros padres heredaréis.
33:55 Y si no echareis a los moradores del país de delante
de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán
por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados,
y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis.
33:56 Además, haré a vosotros como yo pensé
hacerles a ellos.
Capítulo 34
34:1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
34:2 Manda a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado
en la tierra de Canaán, esto es, la tierra que os ha de caer
en herencia, la tierra de Canaán según sus límites,
34:3 tendréis el lado del sur desde el desierto de Zin hasta
la frontera de Edom; y será el límite del sur al extremo
del Mar Salado hacia el oriente.
34:4 Este límite os irá rodeando desde el sur hasta
la subida de Acrabim, y pasará hasta Zin; y se extenderá
del sur a Cades- barnea; y continuará a Hasar-adar, y pasará
hasta Asmón.
34:5 Rodeará este límite desde Asmón hasta
el torrente de Egipto, y sus remates serán al occidente.
34:6 Y el límite occidental será el Mar Grande; este
límite será el límite occidental.
34:7 El límite del norte será este: desde el Mar Grande
trazaréis al monte de Hor.
34:8 Del monte de Hor trazaréis a la entrada de Hamat, y
seguirá aquel límite hasta Zedad;
34:9 y seguirá este límite hasta Zifrón, y
terminará en Hazar- enán; este será el límite
del norte.
34:10 Por límite al oriente trazaréis desde Hazar-enán
hasta Sefam;
34:11 y bajará este límite desde Sefam a Ribla, al
oriente de Aín; y descenderá el límite, y llegará
a la costa del mar de Cineret, al oriente.
34:12 Después descenderá este límite al Jordán,
y terminará en el Mar Salado: esta será vuestra tierra
por sus límites alrededor.
34:13 Y mandó Moisés a los hijos de Israel, diciendo:
Esta es la tierra que se os repartirá en heredades por sorteo,
que mandó Jehová que diese a las nueve tribus, y a
la media tribu;
34:14 porque la tribu de los hijos de Rubén según
las casas de sus padres, y la tribu de los hijos de Gad según
las casas de sus padres, y la media tribu de Manasés, han
tomado su heredad.
34:15 Dos tribus y media tomaron su heredad a este lado del Jordán
frente a Jericó al oriente, al nacimiento del sol.
34:16 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
34:17 Estos son los nombres de los varones que os repartirán
la tierra: El sacerdote Eleazar, y Josué hijo de Nun.
34:18 Tomaréis también de cada tribu un príncipe,
para dar la posesión de la tierra.
34:19 Y estos son los nombres de los varones: De la tribu de Judá,
Caleb hijo de Jefone.
34:20 De la tribu de los hijos de Simeón, Semuel hijo de
Amiud.
34:21 De la tribu de Benjamín, Elidad hijo de Quislón.
34:22 De la tribu de los hijos de Dan, el príncipe Buqui
hijo de Jogli.
34:23 De los hijos de José: de la tribu de los hijos de Manasés,
el príncipe Haniel hijo de Efod,
34:24 y de la tribu de los hijos de Efraín, el príncipe
Kemuel hijo de Siftán.
34:25 De la tribu de los hijos de Zabulón, el príncipe
Elizafán hijo de Parnac.
34:26 De la tribu de los hijos de Isacar, el príncipe Paltiel
hijo de Azán.
34:27 De la tribu de los hijos de Aser, el príncipe Ahiud
hijo de Selomi.
34:28 Y de la tribu de los hijos de Neftalí, el príncipe
Pedael hijo de Amiud.
34:29 A éstos mandó Jehová que hiciesen la
repartición de las heredades a los hijos de Israel en la
tierra de Canaán.
Capítulo 35
Herencia de los levitas
35:1 Habló Jehová a Moisés en los campos de
Moab, junto al Jordán frente a Jericó, diciendo:
35:2 Manda a los hijos de Israel que den a los levitas, de la posesión
de su heredad, ciudades en que habiten; también daréis
a los levitas los ejidos de esas ciudades alrededor de ellas.
35:3 Y tendrán ellos las ciudades para habitar, y los ejidos
de ellas serán para sus animales, para sus ganados y para
todas sus bestias.
35:4 Y los ejidos de las ciudades que daréis a los levitas
serán mil codos
alrededor, desde el muro de la ciudad para afuera.
35:5 Luego mediréis fuera de la ciudad al lado del oriente
dos mil codos, al lado del sur dos mil codos, al lado del occidente
dos mil codos, y al lado del norte dos mil codos, y la ciudad estará
en medio; esto tendrán por los ejidos de las ciudades.
35:6 Y de las ciudades que daréis a los levitas, seis ciudades
serán de refugio, las cuales daréis para que el homicida
se refugie allá; y además de éstas daréis
cuarenta y dos ciudades.
35:7 Todas las ciudades que daréis a los levitas serán
cuarenta y ocho ciudades con sus ejidos.
35:8 Y en cuanto a las ciudades que diereis de la heredad de los
hijos de Israel, del que tiene mucho tomaréis mucho, y del
que tiene poco tomaréis poco; cada uno dará de sus
ciudades a los levitas según la posesión que heredará.
Ciudades de refugio
(Dt. 19.1-13)
35:9 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
35:10 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis
pasado al otro lado del Jordán a la tierra de Canaán,
35:11 os señalaréis ciudades, ciudades de refugio
tendréis, donde huya el homicida que hiriere a alguno de
muerte sin intención.
35:12 Y os serán aquellas ciudades para refugiarse del
vengador, y no morirá el homicida hasta que entre en juicio
delante de la congregación.
35:13 De las ciudades, pues, que daréis, tendréis
seis ciudades de refugio.
35:14 Tres ciudades daréis a este lado del Jordán,
y tres ciudades daréis en la tierra de Canaán, las
cuales serán ciudades de refugio.
35:15 Estas seis ciudades serán de refugio para los hijos
de Israel, y para el extranjero y el que more entre ellos, para
que huya allá cualquiera que hiriere de muerte a otro sin
intención.
35:16 Si con instrumento de hierro lo hiriere y muriere, homicida
es; el homicida morirá.
35:17 Y si con piedra en la mano, que pueda dar muerte, lo hiriere
y muriere, homicida es; el homicida morirá.
35:18 Y si con instrumento de palo en la mano, que pueda dar muerte,
lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morirá.
35:19 El vengador de la sangre, él dará muerte al
homicida; cuando lo encontrare, él lo matará.
35:20 Y si por odio lo empujó, o echó sobre él
alguna cosa por asechanzas, y muere;
35:21 o por enemistad lo hirió con su mano, y murió,
el heridor morirá; es homicida; el vengador de la sangre
matará al homicida cuando lo encontrare.
35:22 Mas si casualmente lo empujó sin enemistades, o echó
sobre él cualquier instrumento sin asechanzas,
35:23 o bien, sin verlo hizo caer sobre él alguna piedra
que pudo matarlo, y muriere, y él no era su enemigo, ni
procuraba su mal;
35:24 entonces la congregación juzgará entre el
que causó la muerte y el vengador de la sangre conforme
a estas leyes;
35:25 y la congregación librará al homicida de mano
del vengador de la sangre, y la congregación lo hará
volver a su ciudad de refugio, en la cual se había refugiado;
y morará en ella hasta que muera el sumo sacerdote, el
cual fue ungido con el aceite santo.
35:26 Mas si el homicida saliere fuera de los límites de
su ciudad de refugio, en la cual se refugió,
35:27 y el vengador de la sangre le hallare fuera del límite
de la ciudad de su refugio, y el vengador de la sangre matare
al homicida, no se le culpará por ello;
35:28 pues en su ciudad de refugio deberá aquél
habitar hasta que muera el sumo sacerdote; y después que
haya muerto el sumo sacerdote, el homicida volverá a la
tierra de su posesión.
Ley sobre los testigos y sobre el rescate
35:29 Estas cosas os serán por ordenanza de derecho por
vuestras edades, en todas vuestras habitaciones.
35:30 Cualquiera que diere muerte a alguno, por dicho de testigos
morirá el homicida; mas un solo testigo no hará
fe contra una persona para que muera. 
35:31 Y no tomaréis precio por la vida del homicida, porque
está condenado a muerte; indefectiblemente morirá.
35:32 Ni tampoco tomaréis precio del que huyó a
su ciudad de refugio, para que vuelva a vivir en su tierra, hasta
que muera el sumo sacerdote.
35:33 Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis; porque
esta sangre amancillará la tierra, y la tierra no será
expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre
del que la derramó.
35:34 No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis,
en medio de la cual yo habito; porque yo Jehová habito
en medio de los hijos de Israel.
Capítulo 36
Ley del casamiento de las herederas
36:1 Llegaron los príncipes de los padres de la familia de
Galaad hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de
los hijos de José; y hablaron delante de Moisés y
de los príncipes, jefes de las casas paternas de los hijos
de Israel,
36:2 y dijeron: Jehová mandó a mi señor que
por sorteo diese la tierra a los hijos de Israel en posesión;
también ha mandado Jehová a mi señor, que dé
la posesión de Zelofehad nuestro hermano a sus hijas.
36:3 Y si ellas se casaren con algunos de los hijos de las otras
tribus de los hijos de Israel, la herencia de ellas será
así quitada de la herencia de nuestros padres, y será
añadida a la herencia de la tribu a que se unan; y será
quitada de la porción de nuestra heredad.
36:4 Y cuando viniere el jubileo de los hijos de Israel, la heredad
de ellas será añadida a la heredad de la tribu de
sus maridos; así la heredad de ellas será quitada
de la heredad de la tribu de nuestros padres.
36:5 Entonces Moisés mandó a los hijos de Israel por
mandato de Jehová, diciendo: La tribu de los hijos de José
habla rectamente.
36:6 Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las hijas
de Zelofehad, diciendo: Cásense como a ellas les plazca,
pero en la familia de la tribu de su padre se casarán,
36:7 para que la heredad de los hijos de Israel no sea traspasada
de tribu en tribu; porque cada uno de los hijos de Israel estará
ligado a la heredad de la tribu de sus padres.
36:8 Y cualquiera hija que tenga heredad en las tribus de los hijos
de Israel, con alguno de la familia de la tribu de su padre se casará,
para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres,
36:9 y no ande la heredad rodando de una tribu a otra, sino que
cada una de las tribus de los hijos de Israel estará ligada
a su heredad.
36:10 Como Jehová mandó a Moisés, así
hicieron las hijas de Zelofehad.
36:11 Y así Maala, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, hijas de Zelofehad,
se casaron con hijos de sus tíos paternos.
36:12 Se casaron en la familia de los hijos de Manasés, hijo
de José; y la heredad de ellas quedó en la tribu de
la familia de su padre.
36:13 Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó
Jehová por medio de Moisés a los hijos de Israel en
los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
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